El Día de Andalucía, este año cae en sábado, y Tragabuches abre sus puertas desde primera hora para celebrar con un desayuno que no es solo comida: es un homenaje.
Despertar aquí significa empezar el día con calma, sin prisas, dejando que los aromas de pan recién hecho, aceite de oliva y café recién molido inviten a quedarse un rato más.

Un desayuno que lo tiene todo

El desayuno andaluz en Tragabuches es pura tentación.
Desde la tostada con tomate, aceite de oliva y jamón ibérico hasta el clásico mollete con manteca y jamón.
No falta el aceite virgen extra que brilla en cada bocado y los embutidos artesanos que saben a territorio.
Todo servido con productos de temporada y esa dedicación que hace que cada detalle cuente.

plato Tragabuches

Para acompañar cada sabor

Un desayuno así pide compañía líquida: café de calidad, zumos naturales y un toque de tradición con chocolate a la taza, cremoso y reconfortante.
Porque en Tragabuches, desayunar no es solo llenar el estómago, es celebrar los pequeños rituales que hacen que Andalucía se sienta cerca, incluso en Madrid.

Una experiencia que invita a quedarse

Sentarse a disfrutar de este desayuno andaluz es dejarse llevar.
Conversaciones pausadas, risas y miradas cómplices acompañan cada plato.
Es un momento para saborear sin prisa, para empezar el sábado con energía y buen humor, y para celebrar la cultura y la gastronomía de nuestra tierra.

Celebra el Día de Andalucía con nosotros

Este sábado, Tragabuches invita a vivir la esencia de Andalucía desde el primer bocado.
Un desayuno pensado para quienes aman comer bien, para quienes disfrutan de los rituales de la mañana y para quienes buscan un plan especial que combine tradición y sabor.

Porque el Día de Andalucía en Tragabuches no es solo un desayuno, es un recuerdo que empieza a construirse desde el aroma del café hasta la última miga de pan.

El 3 de marzo, Smoked Room (dos estrellas Michelin), el universo de brasa y humo ideado por Dani García, cambia de escenario por una noche para subir a la séptima planta del Four Seasons Hotel Madrid y encontrarse con Dani Brasserie, el mirador gastronómico y cosmopolita del chef en el corazón de la ciudad. 

A través de un servicio a cuatro manos limitado a 24 comensales, Dani García estará presente y liderará un recorrido exclusivo pensado para combinar registros: la intensidad del fuego y el humo con una ejecución precisa, ligera y sofisticada.

El menú despliega 12 pases que transitan de lo esencial a lo memorable: arranca con bocados que afinan el paladar, gana profundidad con guiños a los clásicos del chef andaluz, avanza hacia una secuencia donde brasa y humo adquieren protagonismo y culmina con un cierre dulce de marcada personalidad. La experiencia se lee como un diálogo entre dos universos que comparten raíz —la obsesión por el producto y la técnica— pero se expresan con matices distintos: la elegancia luminosa y cosmopolita de Dani Brasserie y la tensión técnica y sensorial de Smoked Room. 

Pan brioche con mantequilla de levadura tostada y aguacate asado, y quisquilla con mantequilla tostada y yuzu kosho abren el juego de contrastes. A continuación, aparecen guiños al universo Dani García como Afilando el lápiz (yogur de foie, naranja escabechada y virutas de anguila ahumada), antes de llegar a uno de los momentos más reconocibles y claves del menú: el Tomate Nitro, convertido aquí en conversación a dos voces. Por un lado, la versión de Dani Brasserie, con gazpacho verde y tartar de quisquillas; por otro, la lectura de Smoked Room, que incorpora el registro ahumado con esturión ahumado, crema de raifort y caviar. 

A partir de este intercambio, el recorrido se adentra en propuestas de mayor profundidad y carácter, donde la brasa, el fuego y los fondos largos aparece de forma explícita: tartar de chuleta con consomé de rabo al Jerez y trufa negra, espardeña a la brasa con jugo de callos y gochujang, olla gitana de tendones y moluscos con calabaza, hierbabuena y sauco, y gallete de atún a la brasa con jugo de rabo de cerdo y caviar a la brasa. En el tramo final, el pato asado con remolacha y jugo de cereza negra conduce hacia un cierre dulce con personalidad, con iconos como la calabaza asada y la Nutella de pistacho con brioche casero.

El escenario también es parte del relato. Dani Brasserie es el mirador gastronómico y cosmopolita de Dani García en Madrid: una brasserie contemporánea que mira a la ciudad desde las alturas y que combina energía urbana, diseño y una cocina que se mueve entre la ligereza y la precisión. Smoked Room, por su parte, representa el lado más radical y sensorial del chef: una propuesta construida en torno al fuego, el humo y los matices tostados, donde cada pase busca intensidad sin perder nitidez. 

Por una noche, ambos conceptos se encuentran en la misma mesa para mostrar dos maneras complementarias de entender la alta cocina a través de emoción, técnica y disfrute.

Como en toda gran cita gastronómica, la experiencia podrá acompañarse, con un maridaje diseñado para dialogar con cada pase y potenciar el contraste entre humo, brasa y matices más frescos del menú. Una cita de aforo limitado para vivir, en un mismo servicio, dos universos complementarios de la cocina de Dani García con Madrid a los pies.

Hay noches que empiezan con un mensaje y terminan en recuerdo eterno.
La gala del 16 de febrero confirmó los dos soles Repsol a Smoked Room Madrid en guía 2026. No es solo un premio. Es una historia cocinada a fuego lento.

En una ciudad que nunca duerme, Smoked Room decidió bajar la luz y subir la emoción. El humo, la brasa y el silencio cómplice hicieron el resto. Los dos soles Repsol a Smoked Room Madrid en guía 2026 son la prueba de que cuando algo se hace con alma, se nota.

Donde el fuego habla bajito

Entrar en Smoked Room es como colarse en un secreto. Pocas mesas. Poca luz. Mucha intención. Aquí no se viene a comer deprisa. Se viene a sentir. El menú avanza como una película que no quieres que acabe. Un pase llega envuelto en humo suave. Otro explota en sabor y te hace cerrar los ojos.

Hay bocados que saben a mar y otros que abrazan como un guiso de domingo. Pero todo tiene un hilo común: el fuego como lenguaje propio. Nada es complicado. Todo es inolvidable.

Los dos soles Repsol a Smoked Room Madrid en guía 2026 reconocen justo eso. La capacidad de emocionar sin artificios. De convertir la brasa en arte y el humo en memoria.

En cada plato hay sorpresa. En cada pausa, expectativa. Y en cada brindis, la sensación de estar viviendo algo irrepetible.

El latido de Grupo Dani García

Detrás de esta experiencia está el pulso creativo de Grupo Dani García. Una forma de entender la cocina que mezcla raíces del sur con mirada cosmopolita. Pero en Smoked Room todo se vuelve íntimo.

Aquí el lujo no grita. Susurra. Se sirve en porciones exactas y en momentos perfectamente medidos. Los dos soles Repsol a Smoked Room Madrid en guía 2026 no llegan por casualidad.

Llegan porque cada detalle importa. Desde la música que acompaña hasta el ritmo entre plato y plato. Todo está pensado para que salgas distinto a como entraste.

Una experiencia que se queda contigo

Hay restaurantes donde comes bien. Y hay lugares que se convierten en historia personal. Smoked Room pertenece a esa segunda categoría.

Los dos soles Repsol a Smoked Room Madrid en guía 2026 son un reconocimiento, sí. Pero también una invitación. A reservar, a sentarte, a dejarte llevar.

Porque aquí el humo no es solo técnica. Es atmósfera. Es emoción. Es sorpresa compartida. Es esa mirada cómplice cuando pruebas algo y sonríes sin querer.

Salir de Smoked Room es volver a la calle con otra energía. Con la sensación de haber vivido la experiencia estrella Michelin más increíble del mundo. Con ganas de contarlo todo, aunque sepas que es imposible explicarlo.

Quizá por eso los dos soles Repsol a Smoked Room Madrid en guía 2026 saben tan bien. Porque celebran algo más grande que un premio. Celebran el poder de una mesa para unir, emocionar y quedarse en la memoria.

Hay encuentros que nacen del respeto. Por el producto, por el recetario de siempre y por el tiempo que exige hacer las cosas bien. El próximo jueves 19 de febrero, Tragabuches Madrid abre su cocina para vivir uno de esos encuentros irrepetibles: una cena a cuatro manos junto a El Pedrusco de Aldealcorvo, referente absoluto de la cocina tradicional castellana en Madrid.

Una noche pensada para sentarse a la mesa sin prisas y dejar que el fuego marque el ritmo. Porque cuando dos cocinas que creen en el sabor se encuentran, el resultado habla por sí solo.

Dos territorios, una misma manera de entender la cocina

En esta ocasión, Gonza de Pedro, chef de El Pedrusco de Aldealcorvo, se traslada a la cocina de Tragabuches para cocinar junto a su equipo un menú diseñado exclusivamente para esta fecha. Una propuesta que dialoga entre Castilla y Andalucía, entre el horno de leña y la despensa del sur, siempre desde una cocina reconocible, honesta y profundamente ligada a la tradición.

Aquí no hay artificios innecesarios. Hay técnica, hay memoria y hay producto tratado con respeto.

Un menú que se construye plato a plato

La experiencia arranca con jamón Cinco Jotas y regañá, como declaración de intenciones. Le siguen el tomate de invierno y un tartar de atún rojo de Almadraba Gadira, fresco y preciso, antes de entrar en platos de mayor profundidad.

Los guisantes con jugo de cocido, yema de huevo y caviar abren el camino a uno de los pases más representativos del encuentro: el judión al horno de leña con velo de papa ibérica, un plato que conecta directamente con el alma de El Pedrusco de Aldealcorvo.

Como plato principal, el protagonista es claro y sin rodeos: cochinillo asado con patatas panaderas, un homenaje al asado tradicional castellano y al dominio del fuego.

Dulces que cierran el círculo

El final mantiene el hilo conductor de toda la cena. Cocina clásica, fuego y sabor. Natillas a la brasa y profiterol de avellana y chocolate ponen el broche a una experiencia que se recuerda más allá del último bocado.

Maridaje para acompañar la experiencia

La cena contará con un maridaje especialmente seleccionado para acompañar cada plato, con la posibilidad de optar por un maridaje premium para quienes quieran llevar la experiencia un paso más allá.

Una noche que solo sucede una vez

Con este nuevo A4 Manos, Tragabuches continúa su apuesta por encuentros gastronómicos puntuales, invitando a cocineros con una forma de entender la cocina afín, para compartir mesa, oficio y territorio.

Una cita irrepetible. Solo una noche. Solo el 19 de febrero.
Y la oportunidad de vivir cómo dos cocinas se encuentran alrededor del fuego.

Si hay una zona en la capital que respira exclusividad, moda y, sobre todo, alta gastronomía, esa es la «Milla de Oro». Elegir sitio puede ser abrumador ante tanta oferta, pero si te preguntas dónde puedes comer en el Barrio de Salamanca y alrededores, la respuesta tiene acento andaluz y sello de autor.

En pocas calles a la redonda, Grupo Dani García ha establecido un «triángulo del sabor» que cubre todos los antojos posibles: desde el tapeo castizo hasta la cocina viajera, pasando por el mejor producto del mar. Ya sea para una comida de negocios, una cena romántica o un picoteo con amigos, aquí tienes la guía definitiva sobre los restaurantes que podrás encontrar en la exclusiva zona del Barrio de Salamanca.

Sala Lobito de Mar Madrid

1. Lobito de Mar: El templo del atún y el marisco en Jorge Juan

La calle Jorge Juan es el epicentro del ambiente en el barrio. Y allí, donde el asfalto sustituye a la arena, se encuentra Lobito de Mar Madrid. Es la respuesta perfecta si lo que buscas es sabor a sal, producto fresco y un ambiente «resalao».

Lobito no es solo un restaurante, es un paraíso para los amantes del atún rojo y los arroces. Aquí se viene a disfrutar del mejor pescado, la mejor fritura andaluza, mariscos fresquísimos y una carta de arroces (secos y melosos) que te transportan directamente a la Costa del Sol.

  • El plan ideal: Una comida de fin de semana al sol en su terraza o una cena animada en su barra.
  • Plato estrella: El arroz al sarmiento o cualquiera de los cortes de atún rojo.

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Tragabuches Madrid mesa

2. Tragabuches: Andalucía a cualquier hora en Ortega y Gasset

Si tu búsqueda tiene como objetivo la tradición andaluza, el «chup-chup» y sentirte como en casa, tu destino es Tragabuches Madrid. Situado en la calle José Ortega y Gasset, este espacio es un homenaje a las raíces y a la cocina de «toda la vida».

Es un concepto non-stop (cocina ininterrumpida) que recupera la esencia de las ventas andaluzas. Desde desayunos con molletes de Antequera hasta cenas con guisos y producto de Km 0. Es el lugar donde el producto manda y la sofisticación reside en la sencillez.

  • El plan ideal: Un desayuno de trabajo, un aperitivo largo o una cena familiar donde compartir es obligatorio.
  • Plato estrella: La tortilla de patatas (con o sin cebolla) y la ensaladilla rusa.

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BiBo Madrid sala

3. BiBo: El viaje cosmopolita en el Paseo de la Castellana

Aunque técnicamente roza la frontera del barrio, BiBo Madrid es la puerta de entrada más espectacular a la zona y una parada obligatoria en esta ruta. Bajo sus icónicas bombillas y el globo aerostático, Dani García despliega su lado más viajero.

Es la opción para quienes buscan restaurantes en Madrid pero quieren salir de la rutina. Cocina fusión, influencias internacionales y una coctelería de autor vibrante. BiBo es energía, color y sabores que te llevan desde Andalucía hasta Asia o América en un solo bocado.

  • El plan ideal: Una cena con amigos, una cita especial o un afterwork diferente.
  • Plato estrella: El Brioche de Rabo de Toro (un icono que nunca pasa de moda).

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Sala Leña Madrid

4. Leña: Las brasas que dominan la Castellana

Sería un pecado hablar de gastronomía en la zona y no cruzar la acera hacia el Paseo de la Castellana. Justo frente al Barrio de Salamanca, en el Hotel Hyatt Regency Hesperia, Dani García ha creado su templo de la carne y el fuego.

Están técnicamente a unos metros de la «frontera», pero Leña Madrid es la parada obligatoria para quienes buscan culminar un día de compras en Serrano con el mejor steakhouse de la ciudad.

  • El plan ideal: Cruzar la Castellana tras una tarde de shopping para darte un homenaje carnívoro.
  • Plato estrella: El Tomahawk o la Burger Bull.

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Smoked Roo
Restaurante Leña Madrid SmokedRoom

5. La Joya de la Corona: Smoked Room (Fire Omakase)

Si tu búsqueda de restaurante va más allá de lo convencional y lo que persigues es la excelencia gastronómica absoluta, la respuesta está dentro del Hotel Hyatt Regency Hesperia.

Smoked Room no es un restaurante al uso; es una experiencia reservada para solo 14 comensales por servicio. Galardonado con 2 Estrellas Michelin de golpe (un hito histórico), aquí Dani García propone un concepto de Fire Omakase: un menú degustación donde la técnica japonesa se encuentra con la brasa y el humo.

Es el destino final para el público más exigente, para cerrar un negocio importante en la intimidad o para celebraciones que requieren un nivel de sofisticación y privacidad superior al resto de la capital.

  • El plan ideal: Una experiencia gastronómica única para verdaderos foodies y amantes del lujo silencioso.
  • El concepto: Alta cocina a la brasa en un entorno exclusivo y reservado.

Reservar la experiencia Smoked Room

Un barrio, cinco destinos gastronómicos

Ya no tienes que dar vueltas buscando sitio ni debatir qué te apetece más. La «Milla de Oro» y su entorno inmediato se han convertido en el epicentro del universo Dani García, cubriendo cualquier antojo con el máximo nivel.

Tanto si el cuerpo te pide el pescado y marisco fresco de Lobito de Mar, la tradición andaluza de Tragabuches o el viaje cosmopolita de BiBo; como si prefieres cruzar la Castellana para rendirte al fuego y la carne de Leña o vivir la exclusividad de las estrellas Michelin en Smoked Room.

Cinco propuestas, cinco ambientes y un mismo sello de calidad a pocos metros de distancia. ¿Con cuál te quedas hoy?

Hay colaboraciones que nacen de forma natural. Y otras que se celebran como merecen, con música, copas en alto y la sensación de estar viviendo algo especial.

Ayer, El Coleccionista brinda con Persimmons y dio la bienvenida a la nueva temporada con una fiesta que reunió a amantes de la coctelería y del buen vivir. Una noche para celebrar el encuentro entre dos universos líquidos con mucho que contar.

Porque cuando El Coleccionista y Persimmons se encuentran, el resultado no es casual. Es pura intención.

Una colaboración que se bebe

Desde hoy, esta colaboración se traduce en dos creaciones exclusivas. Un cóctel de Persimmons, bajo el nombre de Suli (alma en georgiano), que ya forma parte de la carta de El Coleccionista.

Y, al mismo tiempo, un cóctel de El Coleccionista, Mexican Penicillin, que se sirve en la carta de Persimmons. Un intercambio elegante, pensado para viajar de barra en barra.

Así, El Coleccionista brinda con Persimmons no solo durante una noche.
Lo hace a lo largo de la temporada, copa a copa.

Cada creación refleja el carácter de su casa. Precisión, equilibrio y un punto inesperado que invita a repetir.

La noche que lo empezó todo

La fiesta de inauguración, celebrada ayer, marcó el inicio de esta nueva etapa. Luces bajas, música envolvente y un ambiente que invitaba a quedarse. Las copas circulaban, las conversaciones se cruzaban y los cócteles hablaban por sí solos. No hacía falta explicar demasiado.

Porque El Coleccionista brinda con Persimmons también se entiende desde la emoción.
Desde ese primer sorbo que sorprende y se queda en la memoria.

El Coleccionista como escenario

El Coleccionista volvió a demostrar por qué es mucho más que una coctelería. Es un espacio donde cada detalle importa. La atmósfera íntima, el ritmo pausado y la atención al gesto convierten cada visita en una experiencia. Aquí, el cóctel se disfruta sin prisas.

Por eso esta colaboración encaja con tanta naturalidad. Porque comparte una misma forma de entender el placer.

Un brindis que continúa

Desde hoy, los cócteles de esta colaboración ya esperan en carta. Listos para quienes buscan algo distinto. Para quienes entienden que beber bien también es una forma de celebrar. Y que las mejores historias empiezan alrededor de una barra.

Porque El Coleccionista brinda con Persimmons no es solo una colaboración. Es una invitación abierta a vivirla.

Una velada que despierta los sentidos

Entrar en Smoked Room es como cruzar el umbral de un mundo oculto.
Un espacio íntimo y exclusivo donde cada comida es una historia.
Aquí el humo y las brasas son protagonistas, y el maridaje es parte del relato. 

Smoked Room no es un restaurante cualquiera.
Solo 14 comensales por servicio, una atmósfera seductora y dos estrellas Michelin definen el lugar. 
Y cuando eliges maridaje aquí, no solo acompañas tus platos: los elevas.

El maridaje que despierta emociones

En Smoked Room, el maridaje es mucho más que vinos.
Es un puente entre el humo en el plato y la intensidad en la copa. 

Desde los sutiles matices de un blanco fresco hasta un tinto profundo que acaricia el paladar, cada sorbo está pensado para engranar con cada textura.
No se trata solo de combinar sabores: es armonizar sensaciones.

El sumiller de Smoked Room crea propuestas líquidas que parecen poesía.
Cada etiqueta tiene una historia, cada copa un guiño a la cocina que se sirve ese día. 

Un menú que vive del fuego

La propuesta gastronómica de Smoked Room se centra en tres menús degustación:
Kõsei no Hi y Matsuri, dos experiencias únicas en sabor, humo y técnica. 

Platos elaborados con esencia japonesa y producto español se unen en un ritmo impecable, durante más de una docena de bocados. 
Y aquí es donde el maridaje hace magia: movimientos que realzan lo ahumado, lo delicado y lo profundo.

Opciones de maridaje como HachiHoshi o Jū ni llevan cada experiencia a su máximo potencial.
Son perfiles distintos, cada uno diseñado para acompañar un crescendo de sensaciones en copa y plato. 

Arte y fuego en perfecta armonía

Smoked Room es diseño y técnica.
Un restaurante boutique dentro del Hyatt Regency Hesperia que se inspira en comedores tradicionales japoneses y en la maestría del fuego. 

Aquí los platos pasan por brasas, humo y maduración, y cada elemento de la cocina parece susurrarte al oído. 
El maridaje no solo acompaña, propone: extiende, contrasta, suaviza, sorprende.

Una copa bien elegida puede transformar la cremosidad de un ingrediente ahumado en un recuerdo indeleble, o hacer que un sorbo ligero resalte la delicadeza de un bocado profundo.

En Smoked Room, la cocina y los vinos se miran a los ojos.
Y juntos, cuentan una historia completa.

Una invitación a reservar tu experiencia

Si estás buscando una experiencia que combine alta cocina, maridaje excepcional y atmósfera única, Smoked Room es la oda al fuego y al gusto.

Más que una cena, es un viaje sensorial donde cada copa y cada plato están diseñados para quedarse contigo.
Una experiencia que, una vez vivida, se recuerda siempre con ganas de volver.

Porque Smoked Room no es solo una cita gastronómica:
es una celebración del humo, del fuego y del arte del maridaje.

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