Una noche que no se repite
Hay días que se marcan solos en el calendario.
El 18 de enero, El Coleccionista viaja a Leña Barcelona, y lo hace sin maletas, pero con tres cócteles que solo existen durante ese día.
No es una casualidad.
Es un viaje entre ciudades, entre conceptos y entre barras que entienden el lujo desde el disfrute y no desde la solemnidad.
Porque cuando El Coleccionista viaja a Leña Barcelona, lo hace como quien visita la casa de un amigo que comparte el mismo lenguaje: fuego, carácter y noches que se alargan sin mirar el reloj.
Cuando Madrid y Barcelona se encuentran
El Coleccionista es ese speakeasy que se esconde dentro de BiBo Madrid.
Un lugar donde el cóctel se bebe despacio y la noche siempre promete algo más. Por un solo día, ese espíritu cruza el mapa y aterriza en Leña Barcelona.
No hace falta reserva especial.
No hay pases secretos.
Solo sentarse, pedir y dejarse llevar por una carta efímera que no volverá a repetirse.
Tres cócteles. Una sola fecha
Durante la tarde del 18 de enero, Leña Barcelona servirá tres cócteles creados por El Coleccionista.
Tres formas distintas de entender el equilibrio, el aroma y el recuerdo.
Yemayá es profundidad y caricia.
Ron Brugal 1888, especias, yogur griego y lima secada al sol.
Un cóctel que envuelve y que, además, tiene opción sin alcohol.
Perenne es fresco y directo.
Roku Gin, salvia, pandan y soda.
De esos tragos que se beben sin pensar y se recuerdan después.
Brioche Espresso Martini es puro capricho.
Vodka Suntory Haku, café y nata de pan brioche.
El final perfecto para una comida larga o el inicio de una sobremesa peligrosa.



Leña Barcelona, el escenario perfecto
Hay lugares que saben adaptarse sin perder identidad.
Leña Barcelona es uno de ellos.
Su ambiente cálido, su energía constante y ese punto canalla hacen que la coctelería encuentre aquí un terreno natural.
Aquí el fuego manda, pero también el ritmo de la ciudad y las ganas de celebrar cualquier excusa.
Por eso El Coleccionista viaja a Leña Barcelona con tanta coherencia.
Porque ambos entienden que la experiencia no se explica, se vive.
Solo por un día
Este no es un evento que dure semanas.
No es una carta que se quede.
Es una fecha concreta, un cruce de caminos y una invitación clara:
venir, probar y contar que estuviste ahí.
El 18 de enero, Leña Barcelona se convierte en punto de encuentro para amantes del lifestyle, foodies y curiosos del buen beber.
Y cuando acabe el día, los cócteles desaparecerán.
Como deben hacerlo las mejores historias.









