Una noche que no se repite

Hay días que se marcan solos en el calendario.
El 18 de enero, El Coleccionista viaja a Leña Barcelona, y lo hace sin maletas, pero con tres cócteles que solo existen durante ese día.

No es una casualidad.
Es un viaje entre ciudades, entre conceptos y entre barras que entienden el lujo desde el disfrute y no desde la solemnidad.

Porque cuando El Coleccionista viaja a Leña Barcelona, lo hace como quien visita la casa de un amigo que comparte el mismo lenguaje: fuego, carácter y noches que se alargan sin mirar el reloj.

Cuando Madrid y Barcelona se encuentran

El Coleccionista es ese speakeasy que se esconde dentro de BiBo Madrid.
Un lugar donde el cóctel se bebe despacio y la noche siempre promete algo más. Por un solo día, ese espíritu cruza el mapa y aterriza en Leña Barcelona.

No hace falta reserva especial.
No hay pases secretos.
Solo sentarse, pedir y dejarse llevar por una carta efímera que no volverá a repetirse.

Tres cócteles. Una sola fecha

Durante la tarde del 18 de enero, Leña Barcelona servirá tres cócteles creados por El Coleccionista.
Tres formas distintas de entender el equilibrio, el aroma y el recuerdo.

Yemayá es profundidad y caricia.
Ron Brugal 1888, especias, yogur griego y lima secada al sol.
Un cóctel que envuelve y que, además, tiene opción sin alcohol.

Perenne es fresco y directo.
Roku Gin, salvia, pandan y soda.
De esos tragos que se beben sin pensar y se recuerdan después.

Brioche Espresso Martini es puro capricho.
Vodka Suntory Haku, café y nata de pan brioche.
El final perfecto para una comida larga o el inicio de una sobremesa peligrosa.

Leña Barcelona, el escenario perfecto

Hay lugares que saben adaptarse sin perder identidad.
Leña Barcelona es uno de ellos.

Su ambiente cálido, su energía constante y ese punto canalla hacen que la coctelería encuentre aquí un terreno natural.
Aquí el fuego manda, pero también el ritmo de la ciudad y las ganas de celebrar cualquier excusa.

Por eso El Coleccionista viaja a Leña Barcelona con tanta coherencia.
Porque ambos entienden que la experiencia no se explica, se vive.

Solo por un día

Este no es un evento que dure semanas.
No es una carta que se quede.

Es una fecha concreta, un cruce de caminos y una invitación clara:
venir, probar y contar que estuviste ahí.

El 18 de enero, Leña Barcelona se convierte en punto de encuentro para amantes del lifestyle, foodies y curiosos del buen beber.
Y cuando acabe el día, los cócteles desaparecerán.
Como deben hacerlo las mejores historias.

Volver a sentarse a la mesa

Enero devuelve el ritmo, las agendas llenas y los días ordenados, pero también trae una oportunidad silenciosa: redescubrir el placer cotidiano de comer bien. Porque la rutina sabe mejor en Grupo Dani García, incluso cuando el despertador suena pronto y el calendario no da tregua. Volver al trabajo no significa renunciar al disfrute, sino aprender a encontrarlo entre semana, en una mesa bien puesta y un plato que reconforta.

Comer bien también es rutina

Hay algo especial en regalarse una pausa a mediodía, en salir de la oficina y cambiar el ruido por conversación y sabores reconocibles. Por eso, la rutina sabe mejor en Grupo Dani García, donde la carta mantiene su carácter y los menús del día se integran con naturalidad. Aquí, comer fuera deja de ser una excepción y se convierte en parte del ritmo diario, sin prisas, sin excesos y con intención.

Leña y el fuego que ordena los días

En Leña Madrid, Marbella y Barcelona, el fuego sigue marcando el compás, incluso cuando la semana avanza rápida y sin margen.

Su carta mantiene esa personalidad directa y sin artificios, donde las brasas hablan claro y cada elección resulta fácil.

El Steak Menu se presenta como un refugio entre semana, equilibrado y rotundo, pensado para quienes quieren comer bien sin alargar el reloj. Una pausa firme, sabrosa y precisa, que hace que volver a la rutina tenga otro sabor.

Tragabuches y la calma del sur

Tragabuches Marbella y Madrid proponen una rutina más cercana, donde la mesa se vive como un espacio de calma y reconocimiento. Su carta conecta con la memoria y el producto, recordando que comer bien también es volver a lo esencial. Andalucía en la mesa resume ese espíritu diario, con platos que reconfortan y sabores que acompañan sin imponerse. Una forma de cuidarse entre semana, sin complicaciones, como en casa, pero mejor.

BiBo y el ritmo que no se pierde

En BiBo Madrid, la rutina no apaga la energía, sino que la transforma en planes ágiles y llenos de sabor. Su carta conserva ese punto viajero y desenfadado que convierte cualquier mediodía en algo distinto. El Fast Good Menu encaja con naturalidad en la semana, rápido sin ser simple y sabroso sin perder carácter. Ideal para quienes quieren comer bien sin desconectarse del pulso de la ciudad.

El lujo de lo cotidiano

Volver a la rutina también es aprender a disfrutar de lo que se repite, de lo que acompaña y de lo que sostiene los días. Por eso, la rutina sabe mejor en Grupo Dani García, cuando comer bien deja de ser un plan puntual y se convierte en costumbre. Porque al final, sentarse a la mesa sigue siendo la mejor forma de empezar cualquier semana.

Leña Barcelona celebra un año inolvidable, un aniversario que confirma la fuerza de un proyecto que ha sabido integrarse en la ciudad desde el primer día.

Un año que deja huella en la ciudad

Leña Barcelona celebra un año inolvidable porque su apertura marcó un antes y un después en la escena gastronómica local. El restaurante nació con una idea clara: conectar con Barcelona desde la emoción.
Desde el inicio, la propuesta buscó construir un vínculo real con la ciudad y con quienes la viven.
Dani García enfatizó esa intención con una frase sencilla: quería que el fuego de Leña se sintiera genuino en Barcelona.
Esa visión se materializó en un año lleno de actividad, creatividad y respeto por la cultura catalana.

Una propuesta que enamoró desde el primer día

El primer año confirma la consolidación de un proyecto que encontró su lugar entre los restaurantes más dinámicos de Barcelona.
El éxito no llegó por azar, sino por una propuesta que combina sabor, emoción y una mirada muy propia.
Uno de sus hitos fue su paso por Tast a la Rambla, donde sus hamburguesas arrasaron literalmente.
Más de 4.000 unidades se sirvieron en solo cuatro días, reflejando el magnetismo de este plato.
En el restaurante ya superan las 27.000 unidades vendidas desde la apertura.
El aguacate de Málaga a la brasa, el foie en forma de manzana o la exclusiva tarta di Rose también son favoritos indiscutibles.
Estos platos ya forman parte del imaginario gastronómico de la ciudad.

Tradiciones catalanas vividas con autenticidad

El equipo quiso ser parte activa del calendario festivo catalán desde el primer momento.
Por eso, Leña celebró Sant Jordi regalando rosas y fragmentos literarios en catalán a sus comensales.
Durante Pascua, el restaurante exhibió una espectacular Mona creada por Christian Escribà y Patricia Schmidt.
El diseño homenajeaba el universo visual y culinario del restaurante.
La tradición de La Mercè también tuvo un guiño especial gracias a Sofía y Víctor de La Dramerie.
Ambos crearon un dulce inspirado en la identidad del restaurante, integrando sabor y memoria.
Cada gesto acercó aún más la esencia de Leña al corazón de Barcelona.

Una noche irrepetible para la gastronomía

Uno de los momentos más emocionantes del año fue el homenaje a Joan Roca.
El evento reunió a más de 70 estrellas Michelin en una cena única.
Fue una velada que unió respeto, admiración y el deseo de celebrar una figura esencial de la cocina catalana.
El encuentro recuperó el espíritu de los históricos “A cuatro manos”, creados por Dani García en 2014.
Esa noche confirmó que Barcelona es un punto de encuentro imprescindible para la alta gastronomía.

Un restaurante que atrae a todo tipo de público

Más de 67.000 personas han pasado por el restaurante desde su apertura.
Entre los visitantes hay turistas, amantes de la cocina, profesionales del sector y un público local fiel.
La variedad de perfiles demuestra la versatilidad y el magnetismo del concepto.
Leña se ha convertido en una parada imprescindible para quienes buscan una experiencia ligada al fuego y al sabor.

Un año que refuerza la esencia del proyecto

Leña Barcelona celebra un año inolvidable porque ha conseguido mucho más que cifras y notoriedad.
Ha construido un vínculo con la ciudad basado en la autenticidad, la creatividad y el respeto por sus tradiciones.
El restaurante ha sabido integrar pequeños gestos que hablan de cercanía y de vocación cultural.
Por eso, sus celebraciones, sus platos y sus iniciativas ya forman parte de la vida barcelonesa.
En solo doce meses, Leña se posicionó como un espacio donde la gastronomía se vive con intensidad y con un espíritu profundamente local.
Y lo hizo sin perder su esencia, siempre ligada al fuego, a la emoción y a la búsqueda de nuevas experiencias.
Esa combinación lo convierte en una parada imprescindible para quienes aprecian la cocina honesta y llena de carácter.

Un mediodía que sabe a libertad

Dicen que el día cambia cuando te regalas un momento para ti. Y sí, es verdad. Porque hay pausas que renuevan el ánimo. Por eso, El Menú Steak arde en Leña desde el primer bocado y transforma cualquier mediodía en un pequeño respiro. Es ese instante en el que el fuego baja las pulsaciones y te recuerda que también mereces desconectar.

El ritual más deseado entre semana

Hay placeres sencillos que funcionan siempre. Llegar a Leña entre semana, sentarte frente a las brasas y sentir que el mundo se aquieta, es uno de ellos. En los tres Leña, El Menú Steak arde en Leña con un recorrido pensado para disfrutar sin prisas, pero sin perder el ritmo del día.

El almuerzo empieza con una ensalada verde que sorprende sin alardes. Después llega el momento más esperado. Un clásico irresistible. Steak & fries con salsa de pimienta verde que invita a cerrar el portátil, respirar hondo y decir “esto era justo lo que necesitaba”. Para terminar, un helado de marconata y toffee salado que acaricia el paladar como un pequeño premio propio.

El fuego que acompaña tu día

Hay algo especial en esa hora del día en la que el sol todavía está alto, las brasas siguen vivas y tú decides hacer una pausa. Por eso, El Menú Steak arde en Leña también en su intención: darte un escape real sin alejarte del trabajo. Es rápido, es delicioso y es la combinación perfecta entre contundencia y equilibrio.

Está pensado para quienes se mueven sin parar. Para quienes buscan calidad sin sacrificar tiempo. Para quienes saben que un buen almuerzo cambia todo.

Tres Leñas, un mismo plan imbatible

En Madrid, Marbella y Barcelona, la escena se repite con la misma fuerza. El aroma a brasa, el ambiente cálido y la sensación de estar en un sitio que entiende tus tiempos. Es un refugio breve pero necesario. Es ese punto medio entre el ritmo del día y el placer de comer bien.

Y aunque cada ciudad tiene su magia, en todas se comparte esa misma chispa: un almuerzo que se disfruta, se recuerda y, sobre todo, se repite.

La pausa que buscabas

De lunes a viernes, de 13:00 a 16:00, este menú se convierte en el mejor aliado para los que trabajan. Por 45 € por persona, te llevas una experiencia con alma de ritual. Nada complicado. Nada técnico. Solo buen producto, brasas en su punto y un ritmo que encaja contigo.

A veces, el mejor plan no necesita un gran pretexto. Basta con saber dónde ir. Basta con recordar que el fuego también es una forma de cuidarte.

Y sí, ya lo sabes: El Menú Steak arde en Leña. Y contigo, arde mejor

Grupo Dani García y Puente Romano Marbella, organizan un encuentro único en homenaje al laureado chef español Martín Berasategui, tras 50 años de profesión, que reunirá a más de 20 chefs del panorama gastronómico nacional consolidando su papel como epicentro de la alta gastronomía en la Costa del Sol. Durante los días 16 y 17 de noviembre, el resort marbellí acogerá esta cita excepcional que congregará a algunas de las principales figuras de la cocina española en torno al legado y la trayectoria del chef donostiarra.

En este contexto, Puente Romano Marbella – reconocido por su propuesta gastronómica con más de 20 restaurantes y bares, entre ellos Leña, con una total excelencia y variedad culinaria – ofrecerá el escenario perfecto para esta velada irrepetible. Su atmósfera y su historia como punto de encuentro de grandes marcas de restaurantes mundialmente conocidas, lo consolidan como el enclave ideal para rendir tributo a Berasategui.

Durante estas jornadas, 19 chefs de renombre como Albert Adrià, Francis Paniego, Paco Morales, Paolo Casagrande, Ramón Freixa, Ricard Camarena, Toño Pérez, Diego Guerrero, Alberto Chicote, Jesús Sánchez, Ángel León, Samantha Vallejo, Joan Roca, Josean Alija, Marcos Moran, Hermanos Torres, Erlantz Gorostiza, José Carlos García o Nandu Jubany, todos ellos trabajarán de forma conjunta en la elaboración de un menú que no solo buscará sorprender a los sentidos, sino también transmitir la admiración por el legado de Berasategui. Cada propuesta gastronómica formará parte de una narrativa coral que reflejará la diversidad, el talento y la excelencia de la cocina española actual.

Un coloquio de estrellas de la gastronomía

El tributo dará comienzo el domingo, con una cena privada en el restaurante GAIA, dentro de Puente Romano Marbella. El chef Izu Ani dará la bienvenida personalmente a los 2 días de homenaje a los chefs en un encuentro que servirá como preámbulo a las celebraciones oficiales. Será un preludio íntimo al gran homenaje, una ocasión para compartir experiencias y recuerdos en un ambiente distendido, reafirmando los lazos de amistad y respeto entre los protagonistas.

Un emotivo homenaje en La Plaza de Puente Romano

El lunes la celebración se trasladará a La Plaza de Puente Romano, epicentro gastronómico del resort y corazón del homenaje, donde tendrá lugar el gran encuentro de chefs. Será un evento abierto a la emoción y al reconocimiento mutuo, en el que los grandes nombres de la gastronomía nacional compartirán escenario en torno a la figura del chef donostiarra, en un ambiente de compañerismo y admiración.

El gran broche final en Leña Marbella

La jornada culminará con una cena homenaje en Leña Marbella, el restaurante insignia de Dani García en Andalucía. Allí, los chefs invitados cocinarán de manera conjunta un menú único en honor a Martín Berasategui. Cada pase reflejará una interpretación personal del legado de Berasategui, en un diálogo gastronómico que fusiona estilos, generaciones y visiones de la alta cocina española.Más allá del homenaje personal, esta acción simboliza la unión de generaciones y estilos culinarios distintos en torno a un mismo propósito: ensalzar la excelencia gastronómica y consolidar a España como un referente global de innovación y creatividad en la cocina.

El pasado 3 de octubre, Tragabuches Marbella sopló sus tres primeras velas rodeado de amigos, sabores y emociones. La ocasión merecía una celebración especial, y así fue: una velada inolvidable que combinó música en directo, un menú exclusivo diseñado por Dani García y dos propuestas de maridaje pensadas para elevar cada bocado.

Tres años de cocina andaluza en clave contemporánea

Desde que abrió sus puertas en 2022, Tragabuches Marbella se ha consolidado como uno de los proyectos más auténticos del Grupo Dani García. Un restaurante que mira al sur y a su despensa con respeto y creatividad, y que en estos tres años ha sabido convertirse en un lugar de encuentro para quienes buscan disfrutar de la cocina andaluza con una visión contemporánea.

Su filosofía kilómetro cero, su bodega de referencia y una oferta que abarca desde desayunos hasta cenas de autor lo han convertido en un espacio vivo, cercano y versátil que late al ritmo del sur.

Un menú homenaje a la tierra

La noche comenzó a las 20:00h con un welcome cocktail en el que no faltaron el vermut de bienvenida y unas gildas artesanas que marcaron el tono del encuentro.

A continuación, los asistentes pudieron disfrutar de un menú de 9 pases (120 € por persona) que recorrió algunos de los sabores más reconocibles de la cocina de Dani García, reinterpretados desde el espíritu más puro de Tragabuches: un homenaje a la tierra y a los productos que definen su identidad.

Maridajes pensados para realzar cada sabor

Para acompañar la experiencia, se ofrecieron dos propuestas de maridaje (30 € y 45 €), diseñadas para resaltar la diversidad de sabores del menú y reforzar la armonía entre cada plato.

Música, calidez y alma andaluza

La velada contó también con música en directo, que puso la banda sonora perfecta a una noche que respiraba calidez, alegría y ese ambiente festivo tan característico del restaurante.

Brindis por el futuro

Con esta celebración, Tragabuches Marbella no solo conmemoró su tercer aniversario, sino que también reafirmó aquello que siempre lo ha definido: raíces andaluzas, respeto por el producto y una visión abierta al futuro.

Una noche para brindar por todo lo vivido hasta ahora… y por todo lo que aún está por venir.

Cuando septiembre se despide y Barcelona se viste de fiesta, hay un plan que no puedes dejar pasar: Leña y La Dramerie endulzan La Mercè con una colaboración que convierte cada bocado en una celebración. Imagina pasear por la ciudad, el aroma de la fiesta en el aire, y de repente darte cuenta de que hay un rincón donde los postres son protagonistas absolutos. Ese rincón es Leña Barcelona, y esta vez, junto a La Dramerie, han creado cuatro pequeñas joyas dulces que prometen hacer que tu visita a La Mercè sea inolvidable.

Una experiencia de sabores únicos

Desde el primer momento que entras en Leña, se percibe la energía del sur y la pasión por la buena mesa. Pero en esta ocasión, el escenario se vuelve todavía más especial. Sofía y Víctor, rostros conocidos de MasterChef, han puesto su sello en cada postre, llevando la creatividad y el cariño por la repostería a otro nivel.

Entre las estrellas de esta colaboración está el brazo de gitano de tarta al whisky, una delicia que combina textura y sabor de forma adictiva. No muy lejos, el buñuelo de anís Machaquito relleno de crema catalana ofrece esa mezcla perfecta entre tradición y sorpresa que hace que quieras repetir una y otra vez. Para los amantes de los clásicos reinventados, el polvorón ibérico de bellota es un pequeño lujo crujiente que habla de sabor y memoria. Y por último, el guirlache de piñones, un toque caramelizado que remata la experiencia con un estallido de dulzura.

Cada bocado se convierte en una historia que se comparte, se saborea y se recuerda. Es el tipo de plan que hace que quieras contar a todos que estuviste allí, disfrutando de la combinación perfecta entre fiesta, sabores nuevos y un lugar que respira pasión gastronómica.

Un planazo para disfrutar La Mercè

La Mercè es sinónimo de alegría, de calles llenas de música y de momentos que se sienten especiales. ¿Y qué mejor que acompañar esos instantes con una escapada dulce en Leña Barcelona? Leña y La Dramerie endulzan La Mercè no solo con postres, sino con una experiencia completa: la emoción de probar sabores nuevos, la sensación de estar en un lugar donde cada detalle cuenta y la diversión de descubrir que la gastronomía también puede ser un plan.

Y como toda buena historia de fiestas y sabores, hay que ser rápido: estos postres estarán disponibles por tiempo limitado, solo en Leña Barcelona, así que cada visita se convierte en un pequeño tesoro. Es el plan perfecto para disfrutar con amigos, con pareja o incluso en solitario, dejándote llevar por la dulzura y la creatividad que esta colaboración propone.

Un cierre dulce para La Mercè

Al final del día, cuando las luces de la ciudad comienzan a brillar y los ecos de los conciertos se mezclan con risas y charlas, pensarás en ese instante en Leña Barcelona: un lugar donde la celebración se transforma en sabor, donde la creatividad de La Dramerie y el talento de Sofía y Víctor convierten un postre en una experiencia que vale la pena vivir.

No se trata solo de comer, sino de sentir la dulzura de La Mercè en cada bocado, de dejarse llevar por la pasión y la diversión que solo un plan bien pensado puede ofrecer. Y mientras saboreas el último trozo de brazo de gitano o crujiente guirlache de piñones, te darás cuenta de que, a veces, los momentos más dulces son los que se comparten y se disfrutan hasta el final.

Leña y La Dramerie endulzan La Mercè: una excusa perfecta para saborear, sonreír y volver a repetir.

Aunque se pasen el día salvando el mundo, hasta los superhéroes necesitan un buen almuerzo. Y si tuvieran un día libre en Madrid, Marbella o Tarifa, no irían a la Torre Stark. Irían a comer. Porque entre universos paralelos y batallas galácticas, hay una verdad inquebrantable: nada supera a una buena comida en Grupo Dani García.

Imagina la escena. Tony Stark aparcando su coche frente a BiBo Madrid con el mismo estilo con el que aterriza en Mónaco. Thor llegando con su martillo a Leña como si fuera parte de la decoración. Y Lobezno… bueno, él no reservaría. Simplemente entraría y pediría lo suyo.

BiBo Madrid: sabores para trotamundos (y genios multimillonarios)

Qué pediría Iron Man en BiBo Madrid
 Tony Stark lo tiene claro: elige BiBo por su ambiente internacional, su vibra chic y esa carta que es un viaje sin despegar del asiento. Se decantaría por un brioche de rabo de toro con salsa Bull, un guacamole preparado al momento —porque la perfección no espera— y lo acompañaría con champán, claro. No por presumir. Bueno… tal vez sí.

Y Peter Parker, si cuela con su carné de estudiante, también pediría BiBo Tarifa.
 Es joven, curioso y con hambre perpetua. Lo suyo sería un tartar de atún de Barbate, una tapa japonesa «porque suena a ciencia» y una Coca bien fría para brindar con MJ por sobrevivir otro semestre.

Leña Marbella: donde los héroes rugen

Thor en Leña Marbella
 No necesita menú. Solo una mesa al lado del fuego. En Leña, el dios del trueno encuentra su lugar. Un chuletón digno del Valhalla, costillas que se deshacen con la mirada y brasas que chispean como el mismísimo Mjölnir. De beber, hidromiel. O algo que se le parezca.

Lobezno, por supuesto, elige Leña Madrid
 Silencioso, intenso y con cero tolerancia a platos tibios. Él pediría el steak tartar con un toque salvaje, y quizás unas croquetas… si está de buen humor. No comparte. Ni comida ni mesa.

Tragabuches Marbella: tradición con traje de gala

Black Panther se siente en casa en Tragabuches
 Elegante, con valores profundos y un respeto absoluto por lo auténtico. T’Challa encontraría en Tragabuches la armonía perfecta: cocina de raíz, ingredientes con historia y un gazpacho frío que le recuerda que el lujo está en lo simple. ¿Su plato estrella? Un guiso servido en cazuela, de esos que huelen a verdad.

Lobito de Mar: un festín para viajeros estelares

Doctor Strange en Lobito de Mar Madrid
 Es misterioso, calculador y con gustos refinados. Aquí no hay capas, pero sí ceviches que rozan la magia, chirlas al vino manzanilla y un arroz seco de marisco que abre portales sensoriales. Pediría una copa de vino blanco y se quedaría observando el plato como si leyera su destino.

Capitana Marvel aterriza en Lobito de Mar Marbella
 Y no pide poco. Ostras, baby burger de atún, arroz al sarmiento… y tarta de queso para cerrar la misión con gloria. Poderosa, sí. Pero también con debilidad por el buen producto y la sobremesa sin prisas.

¿Y tú, qué pedirías?

Puede que no tengamos un escudo como el de Capitán América ni poderes como Wanda, pero sí algo igual de importante: el gusto por comer bien. En Grupo Dani García, cada restaurante es una experiencia distinta, como un universo propio dentro del multiverso del sabor.

Qué pedirían los superhéroes en Grupo Dani García no es solo una fantasía. Es una excusa perfecta para mirar la carta con otros ojos, para elegir platos como quien elige su próxima misión. Porque aquí no se salva el mundo. Se saborea.

Y si aún no lo tienes claro, piensa como un vengador: elige restaurante, haz tu reserva y únete a la liga más deliciosa del planeta.

Marbella no se visita. Se vive. Se saborea. Desde que amanece hasta que cae el sol, tiene ese magnetismo andaluz que mezcla lujo, autenticidad y alegría sin esfuerzo. Aquí, cada plan puede ser una postal. Y si solo tienes un día, lo ideal es vivirlo sin prisas y con mucho apetito. Porque un día perfecto en Marbella empieza con mar, sigue con sol, y se termina como debe ser con un buen festín, o varios.

Paseo entre buganvillas y café con calma

Empieza la mañana en el casco antiguo, donde las fachadas blancas y los balcones floridos te saludan en cada esquina. Aquí, el desayuno no es un trámite: es una pausa deliciosa. Café con leche, pan artesanal con aceite andaluz y tomate del bueno. Nada como eso para entender que en Marbella la vida se vive despacio.

Playa, paseo marítimo o mercadillo

Puedes seguir hacia el mar, dar un paseo por la arena o descubrir algún mercadillo escondido entre urbanizaciones con encanto. Marbella tiene alma costera, pero también rural, chic y mediterránea a partes iguales. Cada calle es una invitación a improvisar.

Comida con sabor a sur en Tragabuches Marbella

La hora del almuerzo merece una mesa que hable andaluz. Y no hay mejor opción que Tragabuches, un homenaje a la cocina tradicional del sur, con productos de kilómetro cero y recetas con alma.

Aquí todo empieza con un sofrito. Con aceite de oliva que sabe a sol. Con platos que te recuerdan a casa aunque no seas de aquí. Prueba su ensaladilla rusa, su menú del día, o un guiso que parece hecho por una abuela con estrella Michelin. Andalucía se saborea en cada plato, y Tragabuches lo confirma con elegancia y fondo.

Siesta, piscina o paseo entre boutiques

Después de comer así, el cuerpo pide calma. Puedes darte un chapuzón, tumbarte al sol, o explorar las tiendas del centro o Puerto Banús. Lo importante es que lo hagas con la tranquilidad que solo llega después de un buen almuerzo y una copa de vino.

Tardeo marino en Lobito de Mar

A medida que baja el sol, el plan perfecto está en Lobito de Mar, ese restaurante que interpreta el espíritu del chiringuito clásico, pero lo eleva a otro nivel. Aquí el mar no se impone, se insinúa. Y se sirve en forma de ensaladas frescas, mariscos del día, boquerones con carácter y arroces que huelen a vacaciones.

Es el sitio ideal para un «tardeo» con acento salino: un vino blanco bien frío, una ración para compartir y ese murmullo de gente feliz que solo se escucha donde se come bien.

Cena entre brasas en Leña

Y cuando crees que el día no puede ir a más, llega Leña. El templo de la brasa. El fuego como técnica, como emoción, como espectáculo. Aquí, la carne madurada se trata como oro. Las verduras tienen carácter. Y cada plato es un equilibrio entre fuerza y elegancia.El fuego es el secreto en Leña, pero también lo es el ritmo del servicio, la estética del local, la sensación de estar donde todos quieren estar. El lugar perfecto para cerrar el día con un brindis, una sobremesa larga y la promesa silenciosa de volver.

Un mediodía con más sabor

Hay días que merecen más. Más sabor, más calma, más belleza. Días que, en mitad del bullicio de la ciudad, piden una pausa con estilo. Una mesa bien puesta, una copa fría, y un menú que te recuerde por qué comer puede ser el mejor momento del día. Para eso está el menú almuerzo de Leña Barcelona.

Comer sin prisa, con estilo

No hay que esperar a una cena especial para vivir una experiencia gastronómica que lo tenga todo. Basta con cruzar las puertas del Grand Hyatt de Barcelona y dejarse llevar por el restaurante más bonito de la ciudad. Sí, lo dicen muchos y con razón: Leña es espectacular. Y en el centro de todo, el fuego. Ese que da nombre al restaurante, y también al alma de cada plato.

Porque aquí no se trata solo de comer. Se trata de disfrutar sin prisa. De sentarte a la mesa y sentir que el tiempo juega a tu favor. Y eso es justo lo que propone el menú almuerzo de Leña Barcelona: un paréntesis perfecto entre reuniones, llamadas y listas de tareas.

Una carta breve, pensada para disfrutar

Cada mediodía, de lunes a viernes, Leña despliega una propuesta pensada para paladares que saben lo que quieren. Primero, un entrante frío: puede ser su burrata ahumada, delicada y sedosa, o su famosa ensalada César, con ese toque crujiente que engancha desde el primer bocado. Luego, algo caliente: unas croquetas de butifarra de perol que huelen a cocina de verdad, o el dúo de yakis —alita y meatball— que mezcla lo castizo con un guiño viajero.

Como plato principal, hay donde elegir. Desde la picaña madurada al Josper con verduras y romesco (un clásico con carácter) hasta una lubina que se deja querer tras tres días de maduración. Si eres de los que no perdonan la carne, la Burger Bull no falla. Y si lo tuyo es el mar, el salmón con piquillos y tapenade es una apuesta segura.

¿Y de postre?

¿Postre? Si eliges la opción completa por 40€ prepárate para decidir entre una tarta de chocolate intensa, un tiradito de piña asada que equilibra dulzor y frescura, o ese flan que soñó con ser tocino de cielo. ¿Y sabes qué? Casi lo consigue.

Por 34€, puedes disfrutar de dos entrantes y un principal. Por solo 6€ más, se suma el broche dulce. No incluye bebida, pero sí incluye algo más importante: el gusto de saberse bien tratado. Porque eso es lo que pasa cuando eliges el menú almuerzo de Leña Barcelona: que te sientes donde te sientes, el momento te pertenece.

Una rutina que apetece

El verano puede ser largo. Las semanas, densas. Pero cuando sabes que al otro lado del e-mail te espera un almuerzo así, todo cambia. Y con septiembre a la vuelta de la esquina, no hay mejor forma de anticiparse a la rutina que con un plan como este.

Ya lo sabes: si buscas comer bien sin prisa, con estilo y sabor, el plan está servido.