Un miércoles cualquiera puede cambiarlo todo

Hay miércoles que pasan sin pena ni gloria. Y otros que terminan entre risas, brindis y platos que despiertan recuerdos. Los miércoles de países en BiBo Madrid tienen ese efecto inesperado.

Todo empieza al caer la tarde. Madrid sigue acelerada. Pero dentro de BiBo, el tiempo cambia de ritmo. Una mesa compartida. Una copa fría. Y un viaje gastronómico distinto cada semana.

Los miércoles de países en BiBo Madrid son una excusa perfecta para romper la rutina.
Porque a veces no hace falta coger un avión para sentir que estás lejos.

Sabores que cuentan historias

Cada mes tiene acento propio. México, es el actual en el que vivimos su historia gastronómica en primera persona. Aquí no se viene solo a cenar. Se viene a comentar cada bocado. A pedir “uno más para compartir”.

Puede aparecer un taco lleno de sabor que obliga a cerrar los ojos. O una pasta que recuerda a unas vacaciones eternas frente al mar.

Todo tiene ese toque divertido y descarado que hace especial a BiBo. Ese punto andaluz que convierte cualquier cena en una celebración.

Las luces cálidas, la música y el movimiento de la sala hacen el resto. Siempre pasa algo. Siempre hay una mesa brindando por algo importante.

Y quizá ahí está el secreto. Los miércoles de países en BiBo Madrid no hablan solo de comida. Hablan de momentos.

El plan que todos quieren repetir

Hay amigos que ya lo han convertido en tradición. Otros llegan por curiosidad y terminan reservando para la semana siguiente.

Porque cada edición sorprende. Cada país deja nuevos sabores en la memoria.
Y cada miércoles tiene una energía distinta.

BiBo Madrid consigue algo muy difícil. Hace que una cena entre semana se sienta como el mejor plan del mes.

En tiempos donde todo pasa rápido, encontrar un lugar donde quedarse horas hablando vale muchísimo. Más todavía si la mesa está llena de platos para compartir.

Grupo Dani García entiende bien esa manera de disfrutar. Sin protocolos. Sin complicaciones. Solo ganas de comer rico y pasarlo bien.

Un viaje que siempre deja ganas de volver

Al salir de BiBo, Madrid sigue ahí fuera. Pero uno vuelve diferente. Con el sabor todavía dando vueltas. Con anécdotas nuevas. Y con esa sensación feliz que dejan las noches improvisadas.

Los miércoles de países en BiBo Madrid tienen algo adictivo. Tal vez porque mezclan sorpresa, ambiente y buena comida en la medida perfecta.

O quizá porque recuerdan algo sencillo. La felicidad muchas veces cabe en una mesa llena de platos compartidos. Y eso, cuando ocurre, siempre merece repetirse.

Te esperamos cada miércoles en BiBo Madrid para viajar sin salir de la ciudad.

¡Reserva ahora!

Seamos sinceros. Si estás leyendo esto, sabes que una burger de verdad no es un simple trozo de carne entre dos panes aburridos. El 28 de mayo es el Día Internacional de la Burger, la excusa perfecta para saltarte la dieta y rendir homenaje a este bocado icónico. Pero en el universo de Dani García no hacemos burgers para salir del paso. Las hacemos para que no te las puedas quitar de la cabeza.

Y este año, te lo vamos a poner muy difícil. Porque la icónica Burger Bull de Leña ya no está sola. BiBo acaba de entrar al juego con una nueva smash burger que está rompiendo todos los esquemas. El mismo ADN, la misma devoción por la icónica Salsa Bull, pero dos experiencias totalmente distintas. ¿Con cuál te quedas?

Leña: La Burger Bull que le dio sentido a todo

Si buscas la perfección clásica pasaba por el fuego, la tienes en Leña. Desde el primer día, la misión fue clara: elevar la hamburguesa a la categoría de alta gastronomía.

No hay trucos, solo obsesión por los detalles:

  • La Carne: Una selección impecable, picada en su punto exacto para garantizar una mordida jugosa que se deshace en la boca.
  • El Fuego: La llama de la parrilla no es un método de cocción, es un ingrediente más. Ese toque ahumado profundo es innegociable.
  • La Arquitectura: Un pan brioche suave por dentro y tostado por fuera, abrazando el queso Havarti fundido y, por supuesto, la inconfundible e icónica Salsa Bull de Dani García.

Pedir la Burger Bull en Leña no es comer, es un ritual. Es el aroma de la brasa invadiendo la mesa antes de dar ese primer bocado que te obliga a cerrar los ojos.

BiBo: La nueva «Smash» que ha venido a romper las reglas

Si Leña es la elegancia del fuego, BiBo es el puro desenfreno.

Sabíamos que la fiebre por las smash burgers había llegado para quedarse, pero no íbamos a hacer una más del montón. Hemos cogido la técnica de aplastar la carne contra la plancha ardiente y la hemos llevado al estilo BiBo.

¿El resultado? Una locura adictiva.

  • La Reacción de Maillard al límite: Bordes ultra crujientes y caramelizados que contrastan con un centro absurdamente tierno y jugoso.
  • El Baño de Salsa: Aquí no escatimamos. La nueva smash burger de BiBo viene cargada con muchísima Salsa Bull. Cada bocado es una explosión de sabor que te va a exigir usar más de una servilleta. (Y te va a dar exactamente igual).

Es canalla, es divertida y está diseñada para que te manches las manos y disfrutes como un niño.

Este 28 de mayo, elige tu bando

El Día Internacional de la Burger no se celebra en casa con una hamburguesa descongelada. Se celebra rindiendo culto a la buena carne.

Reserva ahora en Leña o en BiBo y celebra el Día de la Burger por todo lo alto.

Hay productos que marcan el calendario. Con la llegada de la primavera, el atún rojo salvaje de almadraba vuelve a ocupar un lugar central en la gastronomía del sur. Un producto marcado por el tiempo, la migración y el punto exacto de grasa, cuya temporada define uno de los momentos más esperados del calendario culinario.

En este contexto, Lobito de Mar, el concepto marino de Dani García, presenta una propuesta especial junto a Gadira, la casa de referencia en la selección y tratamiento de este producto. Una colaboración que nace del desde el respeto al origen y al producto, entendiendo cada pieza como parte de una tradición profundamente ligada al territorio, entendiendo el atún como un producto profundamente ligado a un territorio y a una forma de hacer.

Fiel a su manera de mirar al mar, Lobito de Mar plantea un recorrido que explora el atún desde distintos cortes y técnicas, combinando elaboraciones en crudo con otras que conectan con el recetario tradicional, siempre desde una mirada actual. La propuesta combina elaboraciones en crudo, donde se aprecia con claridad la textura y la calidad de la materia prima, con otras preparaciones que conectan con el recetario tradicional del sur, siempre desde una mirada contemporánea.

El viaje arranca con bocados como el chirashi shushi de lomo negro con yema de huevo curada y furikake o el sashimi de o’toro con ponzu y yuzu kosho y continúa con platos como el tiradito de lomo blanco con leche de tigre de ají rocoto, aguacate y cilantro. La propuesta gana profundidad con la ventresca de atún en escabeche con patatas chips y con la fideuá gaditana de parpatana de atún a la brasa, que conecta directamente con el sabor del sur. 

Más allá de la técnica, el valor del atún rojo salvaje de almadraba está en su estacionalidad. Su captura se produce en un momento muy concreto del año, cuando alcanza el punto óptimo entre grasa y textura. En este proceso, el trabajo de Gadira resulta clave: un modelo que abarca desde la selección en origen hasta el ronqueo artesanal, garantizando trazabilidad y con control absoluto por cada pieza.

Con esta propuesta, Lobito de Mar vuelve a poner el foco en lo esencial: el producto, el momento y el lugar. Una manera de entender la gastronomía donde el mar marca el ritmo y donde cada temporada tiene algo que contar.

Disponible del 27 de abril al 31 de mayo en Lobito Marbella y Madrid.

Hay noches que empiezan sin expectativas y terminan siendo inolvidables. Los clásicos de BiBo Madrid aparecen justo ahí, cuando el plan improvisado se convierte en historia.

El placer de compartir sin prisa

En BiBo Madrid todo invita a quedarse un poco más. La luz cálida, el murmullo alegre y ese ambiente que mezcla fiesta y comodidad.

Los clásicos de BiBo no necesitan presentación. Son esos platos que reconoces antes de probarlos y que, aun así, sorprenden siempre.

Hay algo especial en compartir mesa aquí. Las risas llegan antes que los platos, pero se quedan mucho después.

Sabores que ya son historia

Hablar de BiBo es hablar de antojos cumplidos. De esa famosa ensaladilla rusa que nunca falla y de los brioches que desaparecen en segundos.

También están los langostinos Robuchon o su famoso guacamole hecho al momento. O ese toque internacional que aparece sin avisar y te hace viajar sin salir de Madrid.

Los clásicos de BiBo Madrid tienen ese equilibrio perfecto. Son cercanos, pero con un giro inesperado que los hace únicos. Todo forma parte del universo del Grupo Dani García, donde comer es mucho más que sentarse a la mesa.

Un menú pensado para dos (y para repetir)

Y luego está ese plan que lo cambia todo. Un menú cerrado para dos personas disponible todos los días, sin excusas. 

Perfecto para citas improvisadas o celebraciones pequeñas. Incluye una selección de platos icónicos que resumen lo mejor de BiBo. Empiezas compartiendo entrantes llenos de sabor. Continúas con platos principales que invitan a brindar. Y terminas con un postre que se alarga. Todo ello por 70€ por persona. 

No hay decisiones complicadas. Solo dejarse llevar y disfrutar del momento. Los clásicos de BiBo Madrid vuelven a aparecer aquí, en cada paso del menú, recordando por qué siempre apetece volver.

Un lugar al que siempre quieres regresar

BiBo no es solo comida. Es ese sitio que recomiendas sin pensar y al que regresas cuando quieres acertar. Porque hay lugares que cumplen expectativas. Y luego están los que crean recuerdos. Los clásicos de BiBo Madrid se quedan contigo. En la conversación, en la memoria y en ese “tenemos que volver”.

Y así, sin darte cuenta, una cena cualquiera se convierte en un planazo que ya estás deseando repetir.

Una noche que empieza sin avisar

Hay planes que no se piensan, simplemente ocurren. Planes de barra con amigos con Amarre o La Barra de Cuatro en Tragabuches y Lobito de Mar empieza así, entre risas improvisadas. Un mensaje, una excusa cualquiera, y ya estás pidiendo la primera ronda.
El ambiente se enciende rápido, como esas noches que prometen quedarse en la memoria.

En Tragabuches todo suena a sur, a conversación larga, a mesa que nunca se queda vacía. Y en Lobito de Mar el mar se cuela en cada rincón, fresco y sin pedir permiso.

La barra como punto de encuentro

La barra tiene algo especial. No hay reglas, solo ganas de compartir. Planes de barra con amigos con Amarre o La Barra de Cuatro en Tragabuches y Lobito de Mar se vive mejor de pie.

Un bocado aquí, otro allá, y la conversación fluye sin pausa. En Tragabuches, cada plato recuerda a casa, pero con ese giro que sorprende. En un menú creado por las creadores de contenido Nieves Felipo, Paula Casado, Marta y Esther Iglesias. Haciendo un homenaje al atún con tres tapas que maridan a la perfección con tres vinos. Todo ello por 32€ por persona. Disponible solo hasta el 17 de mayo. 

En Lobito de Mar, todo sabe a verano eterno. Mariscos, frituras y ese sabor salado que pide otra copa. Es fácil perder la cuenta de lo que comes cuando todo apetece. Y más aún con el menú Amarre, perfecto para celebrar por tan solo 24€ por persona. 


Dos formas  diferentes de alargar el momento, de brindar sin motivo. Porque aquí lo importante no es el qué, sino el con quién.

Sabores que se quedan

La magia está en los detalles. En ese camarero que recomienda justo lo que necesitas.
En la música de fondo que acompaña sin robar protagonismo.

Planes de barra con amigos con Amarre y La Barra de Cuatro en Tragabuches y Lobito de Mar tiene ese equilibrio perfecto. Ni demasiado formal, ni demasiado caótico. Solo lo justo para sentirte en el lugar adecuado.

El Grupo Dani García entiende bien ese momento. Ese instante en el que la comida deja de ser comida y se convierte en recuerdo. Cada bocado suma, cada brindis cuenta. Y cuando te das cuenta, la noche ya ha avanzado más de lo previsto.

El plan que siempre apetece

Hay planes que nunca fallan. La barra, los amigos y algo rico que llevarse a la boca.

Planes de barra con amigos con Amarre y La Barra de Cuatro en Tragabuches y Lobito de Mar es justo eso. Un plan sin complicaciones, pero lleno de momentos.

Sales con la sensación de haber vivido algo más que una cena. Como si hubieras celebrado algo, aunque no supieras qué.

Y al final, siempre queda lo mismo. Las ganas de volver.

Si te preguntas qué comer en Semana Santa y estás en busca de sabores con alma andaluza, las torrijas de Tragabuches son la respuesta perfecta. En estas fechas, donde la devoción se siente en las calles y en cada mesa, el restaurante recupera ese sabor de infancia y lo viste con la elegancia que define a Grupo Dani García.

Las torrijas de Tragabuches no son solo un postre, son una experiencia. Un viaje emocional que conecta con la infancia, con el sur, con la cocina que habla de raíces. En Semana Santa, cuando el cuerpo pide recogimiento y el alma busca consuelo en los sabores de siempre, este dulce se convierte en un abrazo. Y si este año te preguntas donde se comen torrijas que logren emocionar de verdad, acompáñanos a descubrirlo.

Dónde comer torrijas en Madrid

En la capital, la receta se presenta con un guiño cosmopolita. Si estás buscando un sitio donde comer torrijas en madrid, o más concretamente, dónde comer las mejores torrijas en madrid, Tragabuches Madrid es el lugar indicado. Mantiene la esencia pero juega con el emplatado y los contrastes. Aquí, nuestras torrijas en madrid llegan acompañadas de una crema ligera de vainilla y helado artesanal de leche merengada, añadiendo un toque fresco y contemporáneo. Porque en pleno barrio de Salamanca, también hay espacio para saborear la tradición con un punto sofisticado. Ya estés buscando ese «Tragabuches más dulce» entre el bullicio urbano o una sobremesa inolvidable, la elegancia de Madrid suma para que este clásico brille con luz propia.

Dónde comer torrijas en Marbella

En Málaga, la Semana Santa se vive con una intensidad especial. Las procesiones, el incienso, las saetas… y cómo no, las torrijas. Este postre tan nuestro, humilde en sus orígenes pero lleno de matices, vuelve a la vida con una receta que respeta la tradición y la eleva a lo gourmet. Si te preguntas dónde comer torrijas en el sur, en Tragabuches Marbella, el chef ha querido rendir homenaje a las raíces andaluzas con una versión melosa, aromática y absolutamente irresistible.

Disfrutar de unas torrijas en Marbella es entender que la clave está en el pan, que no es cualquiera. Se prepara con una miga densa y suave a la vez, perfecta para absorber la leche infusionada. Una mezcla que lleva canela en rama, piel de limón, azúcar y una pizca de vainilla. El pan reposa en este baño durante horas, empapándose de todo el sabor antes de ser rebozado en huevo y dorado en una sartén con mimo. El resultado: una torrija tierna, jugosa, que se deshace en la boca y que te traslada, bocado a bocado, a los días de Semana Santa en casa de tu abuela.

En Málaga, donde la Semana Santa forma parte del ADN cultural, se respira esa conexión entre lo espiritual y lo gastronómico. Las torrijas, que nacieron como forma de aprovechar el pan duro durante la Cuaresma, se convierten aquí en una declaración de amor por la cocina de aprovechamiento, por el sabor sin artificios. Con la luz del sur y el mar a pocos pasos, la sensación es la misma: estás en casa.

¿Qué comer en Semana Santa? La pregunta tiene muchas respuestas, pero ninguna tan dulce y reconfortante como una torrija bien hecha. Es ese momento de pausa tras una buena comida, el final perfecto para una mesa en familia.

Y no es casualidad que en ambos restaurantes se apueste por este postre en estas fechas. Porque cuando se habla de identidad, de raíces y de emoción, pocas cosas son tan poderosas como una torrija. En Semana Santa, Tragabuches te invita a saborear la tradición con el sello de Dani García: respeto por el producto, técnica impecable y una sensibilidad que va más allá del plato.

“La Barra de Cuatro”, la nueva propuesta gastronómica de Tragabuches, referente de la alta gastronomía malagueña, que rinde homenaje al atún como producto esencial de su identidad. El encuentro reunirá en su barra a las creadoras de contenido Nieves Felipo, Paula Casado y Marta Iglesias y la enóloga Esther Iglesias, con un hilo conductor común: el atún como protagonista de esta edición especial. A partir del 12 de marzo en Madrid y el 13 en Marbella, la experiencia se activa para el público en formato barra, invitando a los comensales a descubrir esta propuesta  en primera persona.

En un formato íntimo y cercano, la barra se convierte en escenario y punto de encuentro, permitiendo a los comensales vivir la experiencia en primera fila. Cada pase se presenta desvelando la inspiración detrás de cada plato y el trabajo con el producto en distintos formatos, texturas y sabores, con la guía y ayuda del equipo de cocina de Tragabuches. La propuesta se completa con un maridaje diseñado específicamente para acompañar cada elaboración, creando un recorrido sensorial donde gastronomía y vino dialogan en equilibrio.

El menú arranca con una gilda XL de atún con pulpo y picada cítrica, creación conjunta de Nieves Felipo y Paula Casado. Una reinterpretación contemporánea del clásico que combina atún en crudo, pulpo tierno, piparras, aceitunas y un toque cítrico que aporta frescura. Nieves Felipo presenta además un tartar de descargamento con uvas moscatel y ajo blanco de almendra marcona, un plato frío, limpio y elegante que pone el foco en la pureza del corte y en el equilibrio entre dulzor, acidez y cremosidad. Por su parte, Paula Casado propone una cazuela malagueña enriquecida con oloroso, donde los cortes más melosos del atún se integran en un fondo marino, de textura untuosa y reconfortante.

El maridaje, diseñado por las hermanas Marta y Esther Iglesias, acompaña el recorrido con una selección pensada para realzar el producto y aportar coherencia al conjunto; donde los vinos actúan como la salsa de los platos El recorrido comienza con una Gilda XL que sabe a mar, escoltada por la salinidad y la mineralidad crítica de Cota 45 Ube Miraflores 2024. El Palomino Fino de Ramiro Ibáñez te transporta directamente a la albariza gaditana, potenciando el atún de almadraba con el susurro de la levadura y los frutos secos.

 La travesía continúa hacia el este, buscando el equilibrio entre la fuerza del tartar de descargamento y la vibrante acidez de Oremus Mandolás Furmint 2023, el proyecto más lejano de TEMPOS Vega Sicilia. Es la frescura de Tokaj cortando la untuosidad, una danza de manzana verde y cítricos que mantiene la tensión en el paladar.

 Llegamos a puerto con un homenaje a la sorpresa y al terruño malagueño. Un regreso a las raíces locales con una cazuela malagueña para la que Marta y Esther Iglesias han seleccionado un tinto que desafía las expectativas: el Pinot Noir 2024 de Cortijo Los Aguilares. Cultivada a gran altitud, esta uva ofrece una de las interpretaciones más sorprendentes y frescas de climas cálidos. Es un vino de una delicadeza casi impropia del sur de España; ligero, elegante y profundamente aromático. Un tinto elegante, floral y profundo que aporta una profundidad vibrante al guiso, envolviendo la potencia de la cazuela sin restarle ni un ápice de protagonismo. Bajo la mirada de las hermanas Iglesias, el origen siempre es el destino final.

Con “La Barra de Cuatro”, Tragabuches refuerza su apuesta por el producto y el talento femenino proponiendo una experiencia donde la tradición se revisa con una mirada actual en torno al ingrediente que forma parte de su identidad. Una cita especial para descubrir el atún, disponible tanto en Tragabuches Marbella como en Tragabuches Madrid, en la zona de barra y sin necesidad de reserva previa, pensada para acercar la propuesta al público de manera cercana y directa.

*Menú disponible solo en barra hasta el 17 de mayo.

Marbella – De lunes a viernes almuerzo y cena; domingos cena.

Madrid – De miércoles a viernes almuerzo y cena; domingos cena.

Playa o montaña. Dulce o salado. Arroz seco o meloso. En el mundo de la gastronomía hay debates que nunca pasan de moda y que no tienen una respuesta correcta, sino que dependen únicamente de lo que te apetezca sentir en cada momento.

Con una oferta gastronómica centrada en la excelencia y en la frescura absoluta de los ingredientes, los arroces se han convertido en el plato estrella que conquista a los paladares más exigentes que nos visitan. Dani García ha sabido trasladar su pasión por la cocina y el mar a cada paellera, logrando que cada bocado sea un viaje directo a la costa. Pero a la hora de pedir, es normal que surja la gran duda. Hoy te ayudamos a resolverla.

¿Arroz seco o meloso? Una explosión de sabores en Lobito de Mar

El secreto de un arroz inolvidable reside en la elección meticulosa de los productos y en una técnica milimétrica para alcanzar el punto perfecto de cocción. La principal diferencia entre arroz seco y meloso radica en la proporción exacta de caldo que absorbe el grano y en cómo este suelta el almidón durante el cocinado. Mientras uno busca la evaporación total para concentrar el sabor en una fina capa, el otro juega con los tiempos para lograr una textura aterciopelada que abrace el paladar.

Ambos son una maravilla de la gastronomía mediterránea, pero ofrecen experiencias completamente distintas en la mesa.

¿Qué es el arroz seco?

Si alguna vez te has preguntado exactamente qué es el arroz seco, la respuesta es sencilla: es el clásico que nunca decepciona, el que huele a brasas, a verano y a domingo sin prisas. Es aquel donde el caldo se ha evaporado por completo, dejando un grano suelto, dorado y ligeramente tostado en la base, creando ese famoso y codiciado socarrat que siempre se pelea con la cuchara.

El que cruje y conquista 

En nuestra casa, los secos son una verdadera declaración de intenciones. Cada paellera llega a la mesa con una textura perfecta y un fondo lleno de potencia:

  • El atrevido: El de T-Bone de atún de Almadraba, un arroz que mezcla mar y brasas, jugando con la potencia del atún para convertirlo en algo único.
  • El mar en miniatura: Nuestro clásico de pescados y mariscos, o el espectacular arroz con carabinero, donde el sabor a salitre te hace cerrar los ojos.

De la tierra: Para los más carnívoros, el de presa ibérica mezcla tierra y mar sin complejos, o nuestra opción de verduras de temporada, pura limpieza y sabor directo.

¿Qué es el arroz meloso?

Por otro lado, si quieres saber qué es el arroz meloso, piensa en él como un abrazo reconfortante en forma de receta. Se sitúa en ese punto intermedio y mágico entre un arroz caldoso y uno seco.

Para que visualices cómo es el arroz meloso ideal, imagina una elaboración profunda, elegante y brillante. Se cocina a fuego lento para que el grano libere el almidón justo, fundiéndose con los ingredientes hasta crear una textura envolvente que te lleva a otro lugar cucharada a cucharada. Es el plato perfecto para las sobremesas largas y las conversaciones que fluyen sin mirar el reloj.

Cucharadas de placer en Lobito

  • El rey de la carne: El meloso de costillas. Cremoso, intenso y profundo. Ese punto en el que el arroz se funde con la carne y todo sabe a hogar, a lo de antes.
  • Armonía pura: El meloso de langostinos de Sanlúcar con trompetas de la muerte, una combinación espectacular que une lo mejor del mar del sur con los matices del bosque.

Entonces, ¿qué arroz elegir?

Al final, cuando la paellera llega al centro de la mesa, la elección no importa tanto, porque en Lobito de Mar no se trata de elegir bien, sino de elegir lo que hoy te hace feliz. El arroz aquí no es solo una categoría de la carta, es una forma de cocinar el sur con orgullo, un plato que se queda en la memoria y que querrás volver a pedir antes incluso de haberlo terminado.

Ya sea que prefieras la costra crujiente de un buen seco o la profundidad envolvente de un meloso, tu mesa te está esperando, ya sea en Madrid o en Marbella.

El invierno todavía se disfruta en la mesa y el próximo 12 de marzo Tragabuches Marbella lo celebra con una colaboración que une dos territorios a través de uno de los grandes platos de cuchara de la cocina española. Diego López, “Moli”, alma del restaurante gallego La Molinera en Lalín, viajará a Marbella para cocinar junto al equipo de Tragabuches y presentar el emblemático cocido de Lalín en un menú especial diseñado para la ocasión.

La propuesta se construye como un recorrido progresivo que enlaza el universo andaluz de Tragabuches con la tradición gallega de La Molinera. El menú arranca con una Gilda XL, homenaje al aperitivo clásico y al ritual de barra que abre el apetito, y continúa con quisquillas acompañadas de jugo de pimientos de Padrón. El tercer pase mira al sur con tomate de invierno y tartar de atún rojo de Almadraba.

Después, llega el protagonista absoluto de la jornada: el cocido de Lalín, servido con el rigor que exige una receta considerada patrimonio culinario gallego. El cierre dulce lo firma la torrija pensada para prolongar la sobremesa y redondear la experiencia.

El cocido de Lalín es un ejercicio de equilibrio donde cada elemento encuentra su lugar. Grelos, garbanzos, patatas que absorben el caldo y conviven con distintas piezas del cerdo trabajadas con cocciones largas: lacón, cacheira, panceta, costilla, tocino y dos variedades de chorizo de carne y de cebolla. El caldo actúa como hilo conductor del conjunto y da sentido a cada vuelco. En Tragabuches se respetará la estructura tradicional del plato, entendiendo el guiso como una experiencia completa que se disfruta por pases.    

Esta colaboración propone un encuentro honesto entre dos maneras de entender la cocina que comparten valores esenciales como producto, técnica y memoria gastronómica entendida en presente. El espíritu de Tragabuches, ligado a la temporada y a la identidad andaluza, dialoga así con el rigor del recetario gallego que defiende La Molinera en una cita pensada para celebrar el invierno desde la mesa.   

Reservar cocido La Molinera en Tragabuches Marbella – 12 de marzo

El Día de Andalucía, este año cae en sábado, y Tragabuches abre sus puertas desde primera hora para celebrar con un desayuno que no es solo comida: es un homenaje.
Despertar aquí significa empezar el día con calma, sin prisas, dejando que los aromas de pan recién hecho, aceite de oliva y café recién molido inviten a quedarse un rato más.

Un desayuno que lo tiene todo

El desayuno andaluz en Tragabuches es pura tentación.
Desde la tostada con tomate, aceite de oliva y jamón ibérico hasta el clásico mollete con manteca y jamón.
No falta el aceite virgen extra que brilla en cada bocado y los embutidos artesanos que saben a territorio.
Todo servido con productos de temporada y esa dedicación que hace que cada detalle cuente.

plato Tragabuches

Para acompañar cada sabor

Un desayuno así pide compañía líquida: café de calidad, zumos naturales y un toque de tradición con chocolate a la taza, cremoso y reconfortante.
Porque en Tragabuches, desayunar no es solo llenar el estómago, es celebrar los pequeños rituales que hacen que Andalucía se sienta cerca, incluso en Madrid.

Una experiencia que invita a quedarse

Sentarse a disfrutar de este desayuno andaluz es dejarse llevar.
Conversaciones pausadas, risas y miradas cómplices acompañan cada plato.
Es un momento para saborear sin prisa, para empezar el sábado con energía y buen humor, y para celebrar la cultura y la gastronomía de nuestra tierra.

Celebra el Día de Andalucía con nosotros

Este sábado, Tragabuches invita a vivir la esencia de Andalucía desde el primer bocado.
Un desayuno pensado para quienes aman comer bien, para quienes disfrutan de los rituales de la mañana y para quienes buscan un plan especial que combine tradición y sabor.

Porque el Día de Andalucía en Tragabuches no es solo un desayuno, es un recuerdo que empieza a construirse desde el aroma del café hasta la última miga de pan.

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