Marbella respira de una forma distinta cuando llega la primavera. El olor a incienso y azahar se funde con la brisa salada del Mediterráneo.

Las calles del casco antiguo se preparan para su semana más emocionante y las terrazas vuelven a llenarse de vida.

Si te estás preguntando dónde comer en Semana Santa en Marbella, la respuesta está en encender las brasas, mirar al mar o volver a nuestras raíces.

Aquí tienes la hoja de ruta para exprimir la Milla de Oro durante estos días de fiesta.

Restaurante Tragabuches Marbella

Tragabuches: El refugio de la tradición andaluza

La Semana Santa pide volver a casa y a los sabores de siempre.

En Tragabuches cocinamos Andalucía a fuego lento, con un respeto absoluto por el producto de kilómetro cero.

Siente el crujir del pan de masa madre mientras rompes la yema de unos huevos fritos con manteca colorá.

Es el lugar perfecto para reunir a la familia alrededor de la mesa después de ver los tronos por Calle Ancha.

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Lobito Marbella

Lobito de Mar: El chiringuito urbano que pide la primavera

Los días de vacaciones exigen luz, una buena terraza y ganas de compartir. Nuestra barra es un homenaje directo a la lonja, al producto fresco y a esa fritura andaluza crujiente y seca.

Imagina el toque ahumado de un espeto malagueño recién hecho y el rojo intenso de nuestro atún de almadraba.

Puro jaleo del bueno, mariscos y arroces para celebrar el buen tiempo con los amigos.

Reservar en Lobito de Mar Marbella

Entrada Leña Marbella Steakhouse

Leña: Fuego, noche y pura sofisticación

Cuando el bullicio de las procesiones frena y cae el sol, nosotros encendemos la madera. Leña Marbella es el Steakhouse donde un diseño espectacular se cruza con el culto a la carne madurada.

Escucha el crepitar del carbón mientras la grasa de un buen Porterhouse se funde lentamente en el plato.

El plan más elegante, exclusivo y canalla para los verdaderos carnívoros.

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Cuando el día pide fuego

Hay días que se disfrutan mejor a la luz del mediodía. Y el almuerzo perfecto en Leña Marbella empieza justo ahí, sin prisa y con apetito. Ese momento en el que el sol entra suave, la mesa se llena poco a poco y el reloj deja de importar. Porque el almuerzo perfecto en Leña Marbella no entiende de prisas, solo de ganas. Leña Marbella tiene ese don. El de convertir un almuerzo cualquiera en un plan que apetece repetir.

Comer bien también es saber parar

El ambiente al mediodía es relajado, luminoso y cómodo. Aquí se viene a sentarse, a charlar y a dejarse llevar. El fuego está encendido, pero el ritmo es calmado. La música acompaña, la sala respira y la experiencia fluye sola. Por eso el almuerzo perfecto en Leña Marbella funciona tanto entre semana como el fin de semana. Es un lujo sencillo, sin artificios.

Los hits que nunca fallan

Hay platos que uno reconoce antes de probarlos. En Leña Marbella, esos clásicos siempre están sobre la mesa. La Burger de Leña llega jugosa, rotunda y adictiva. De esas que se comen con las manos y se recuerdan durante días. La manzana de foie juega al despiste. Parece postre, pero es puro placer salado desde el primer bocado.

Y luego está la carne. Corte perfecto, sabor intenso y ese punto justo que solo el fuego sabe dar. Aquí no hace falta entender de técnicas. Solo hay que saber disfrutar.

Almuerzos que se adaptan a ti

Si el plan es improvisado, el menú Steak entre semana lo pone fácil. De lunes a viernes, el almuerzo se vuelve aún más tentador. Un menú pensado para disfrutar bien y sin complicaciones. Ideal para escapar de la rutina sin renunciar al sabor. Porque el almuerzo perfecto en Leña Marbella también sabe ser práctico. Pero nunca aburrido.

El final siempre llega dulce

Hay sobremesas que piden algo más. Y en Leña Marbella ese algo suele ser la Tarta di Rose. Ligera, delicada y con ese punto goloso que cierra el almuerzo como se merece. Un último bocado que invita a quedarse un rato más. Café, conversación y esa sensación de haber acertado. Porque comer bien también es eso.

Un plan que apetece repetir

Leña Marbella no es solo un restaurante. Es una forma de entender el almuerzo. Aquí se viene a disfrutar, a celebrar lo cotidiano y a darse un capricho sin excusas. A veces, el mejor plan del día empieza a las dos. Y casi siempre, termina con una promesa. Volver pronto a el almuerzo perfecto en Leña Marbella.

Una noche que no se repite

Hay días que se marcan solos en el calendario.
El 18 de enero, El Coleccionista viaja a Leña Barcelona, y lo hace sin maletas, pero con tres cócteles que solo existen durante ese día.

No es una casualidad.
Es un viaje entre ciudades, entre conceptos y entre barras que entienden el lujo desde el disfrute y no desde la solemnidad.

Porque cuando El Coleccionista viaja a Leña Barcelona, lo hace como quien visita la casa de un amigo que comparte el mismo lenguaje: fuego, carácter y noches que se alargan sin mirar el reloj.

Cuando Madrid y Barcelona se encuentran

El Coleccionista es ese speakeasy que se esconde dentro de BiBo Madrid.
Un lugar donde el cóctel se bebe despacio y la noche siempre promete algo más. Por un solo día, ese espíritu cruza el mapa y aterriza en Leña Barcelona.

No hace falta reserva especial.
No hay pases secretos.
Solo sentarse, pedir y dejarse llevar por una carta efímera que no volverá a repetirse.

Tres cócteles. Una sola fecha

Durante la tarde del 18 de enero, Leña Barcelona servirá tres cócteles creados por El Coleccionista.
Tres formas distintas de entender el equilibrio, el aroma y el recuerdo.

Yemayá es profundidad y caricia.
Ron Brugal 1888, especias, yogur griego y lima secada al sol.
Un cóctel que envuelve y que, además, tiene opción sin alcohol.

Perenne es fresco y directo.
Roku Gin, salvia, pandan y soda.
De esos tragos que se beben sin pensar y se recuerdan después.

Brioche Espresso Martini es puro capricho.
Vodka Suntory Haku, café y nata de pan brioche.
El final perfecto para una comida larga o el inicio de una sobremesa peligrosa.

Leña Barcelona, el escenario perfecto

Hay lugares que saben adaptarse sin perder identidad.
Leña Barcelona es uno de ellos.

Su ambiente cálido, su energía constante y ese punto canalla hacen que la coctelería encuentre aquí un terreno natural.
Aquí el fuego manda, pero también el ritmo de la ciudad y las ganas de celebrar cualquier excusa.

Por eso El Coleccionista viaja a Leña Barcelona con tanta coherencia.
Porque ambos entienden que la experiencia no se explica, se vive.

Solo por un día

Este no es un evento que dure semanas.
No es una carta que se quede.

Es una fecha concreta, un cruce de caminos y una invitación clara:
venir, probar y contar que estuviste ahí.

El 18 de enero, Leña Barcelona se convierte en punto de encuentro para amantes del lifestyle, foodies y curiosos del buen beber.
Y cuando acabe el día, los cócteles desaparecerán.
Como deben hacerlo las mejores historias.

Leña Barcelona celebra un año inolvidable, un aniversario que confirma la fuerza de un proyecto que ha sabido integrarse en la ciudad desde el primer día.

Un año que deja huella en la ciudad

Leña Barcelona celebra un año inolvidable porque su apertura marcó un antes y un después en la escena gastronómica local. El restaurante nació con una idea clara: conectar con Barcelona desde la emoción.
Desde el inicio, la propuesta buscó construir un vínculo real con la ciudad y con quienes la viven.
Dani García enfatizó esa intención con una frase sencilla: quería que el fuego de Leña se sintiera genuino en Barcelona.
Esa visión se materializó en un año lleno de actividad, creatividad y respeto por la cultura catalana.

Una propuesta que enamoró desde el primer día

El primer año confirma la consolidación de un proyecto que encontró su lugar entre los restaurantes más dinámicos de Barcelona.
El éxito no llegó por azar, sino por una propuesta que combina sabor, emoción y una mirada muy propia.
Uno de sus hitos fue su paso por Tast a la Rambla, donde sus hamburguesas arrasaron literalmente.
Más de 4.000 unidades se sirvieron en solo cuatro días, reflejando el magnetismo de este plato.
En el restaurante ya superan las 27.000 unidades vendidas desde la apertura.
El aguacate de Málaga a la brasa, el foie en forma de manzana o la exclusiva tarta di Rose también son favoritos indiscutibles.
Estos platos ya forman parte del imaginario gastronómico de la ciudad.

Tradiciones catalanas vividas con autenticidad

El equipo quiso ser parte activa del calendario festivo catalán desde el primer momento.
Por eso, Leña celebró Sant Jordi regalando rosas y fragmentos literarios en catalán a sus comensales.
Durante Pascua, el restaurante exhibió una espectacular Mona creada por Christian Escribà y Patricia Schmidt.
El diseño homenajeaba el universo visual y culinario del restaurante.
La tradición de La Mercè también tuvo un guiño especial gracias a Sofía y Víctor de La Dramerie.
Ambos crearon un dulce inspirado en la identidad del restaurante, integrando sabor y memoria.
Cada gesto acercó aún más la esencia de Leña al corazón de Barcelona.

Una noche irrepetible para la gastronomía

Uno de los momentos más emocionantes del año fue el homenaje a Joan Roca.
El evento reunió a más de 70 estrellas Michelin en una cena única.
Fue una velada que unió respeto, admiración y el deseo de celebrar una figura esencial de la cocina catalana.
El encuentro recuperó el espíritu de los históricos “A cuatro manos”, creados por Dani García en 2014.
Esa noche confirmó que Barcelona es un punto de encuentro imprescindible para la alta gastronomía.

Un restaurante que atrae a todo tipo de público

Más de 67.000 personas han pasado por el restaurante desde su apertura.
Entre los visitantes hay turistas, amantes de la cocina, profesionales del sector y un público local fiel.
La variedad de perfiles demuestra la versatilidad y el magnetismo del concepto.
Leña se ha convertido en una parada imprescindible para quienes buscan una experiencia ligada al fuego y al sabor.

Un año que refuerza la esencia del proyecto

Leña Barcelona celebra un año inolvidable porque ha conseguido mucho más que cifras y notoriedad.
Ha construido un vínculo con la ciudad basado en la autenticidad, la creatividad y el respeto por sus tradiciones.
El restaurante ha sabido integrar pequeños gestos que hablan de cercanía y de vocación cultural.
Por eso, sus celebraciones, sus platos y sus iniciativas ya forman parte de la vida barcelonesa.
En solo doce meses, Leña se posicionó como un espacio donde la gastronomía se vive con intensidad y con un espíritu profundamente local.
Y lo hizo sin perder su esencia, siempre ligada al fuego, a la emoción y a la búsqueda de nuevas experiencias.
Esa combinación lo convierte en una parada imprescindible para quienes aprecian la cocina honesta y llena de carácter.

Un mediodía que sabe a libertad

Dicen que el día cambia cuando te regalas un momento para ti. Y sí, es verdad. Porque hay pausas que renuevan el ánimo. Por eso, El Menú Steak arde en Leña desde el primer bocado y transforma cualquier mediodía en un pequeño respiro. Es ese instante en el que el fuego baja las pulsaciones y te recuerda que también mereces desconectar.

El ritual más deseado entre semana

Hay placeres sencillos que funcionan siempre. Llegar a Leña entre semana, sentarte frente a las brasas y sentir que el mundo se aquieta, es uno de ellos. En los tres Leña, El Menú Steak arde en Leña con un recorrido pensado para disfrutar sin prisas, pero sin perder el ritmo del día.

El almuerzo empieza con una ensalada verde que sorprende sin alardes. Después llega el momento más esperado. Un clásico irresistible. Steak & fries con salsa de pimienta verde que invita a cerrar el portátil, respirar hondo y decir “esto era justo lo que necesitaba”. Para terminar, un helado de marconata y toffee salado que acaricia el paladar como un pequeño premio propio.

El fuego que acompaña tu día

Hay algo especial en esa hora del día en la que el sol todavía está alto, las brasas siguen vivas y tú decides hacer una pausa. Por eso, El Menú Steak arde en Leña también en su intención: darte un escape real sin alejarte del trabajo. Es rápido, es delicioso y es la combinación perfecta entre contundencia y equilibrio.

Está pensado para quienes se mueven sin parar. Para quienes buscan calidad sin sacrificar tiempo. Para quienes saben que un buen almuerzo cambia todo.

Tres Leñas, un mismo plan imbatible

En Madrid, Marbella y Barcelona, la escena se repite con la misma fuerza. El aroma a brasa, el ambiente cálido y la sensación de estar en un sitio que entiende tus tiempos. Es un refugio breve pero necesario. Es ese punto medio entre el ritmo del día y el placer de comer bien.

Y aunque cada ciudad tiene su magia, en todas se comparte esa misma chispa: un almuerzo que se disfruta, se recuerda y, sobre todo, se repite.

La pausa que buscabas

De lunes a viernes, de 13:00 a 16:00, este menú se convierte en el mejor aliado para los que trabajan. Por 45 € por persona, te llevas una experiencia con alma de ritual. Nada complicado. Nada técnico. Solo buen producto, brasas en su punto y un ritmo que encaja contigo.

A veces, el mejor plan no necesita un gran pretexto. Basta con saber dónde ir. Basta con recordar que el fuego también es una forma de cuidarte.

Y sí, ya lo sabes: El Menú Steak arde en Leña. Y contigo, arde mejor

Grupo Dani García y Puente Romano Marbella, organizan un encuentro único en homenaje al laureado chef español Martín Berasategui, tras 50 años de profesión, que reunirá a más de 20 chefs del panorama gastronómico nacional consolidando su papel como epicentro de la alta gastronomía en la Costa del Sol. Durante los días 16 y 17 de noviembre, el resort marbellí acogerá esta cita excepcional que congregará a algunas de las principales figuras de la cocina española en torno al legado y la trayectoria del chef donostiarra.

En este contexto, Puente Romano Marbella – reconocido por su propuesta gastronómica con más de 20 restaurantes y bares, entre ellos Leña, con una total excelencia y variedad culinaria – ofrecerá el escenario perfecto para esta velada irrepetible. Su atmósfera y su historia como punto de encuentro de grandes marcas de restaurantes mundialmente conocidas, lo consolidan como el enclave ideal para rendir tributo a Berasategui.

Durante estas jornadas, 19 chefs de renombre como Albert Adrià, Francis Paniego, Paco Morales, Paolo Casagrande, Ramón Freixa, Ricard Camarena, Toño Pérez, Diego Guerrero, Alberto Chicote, Jesús Sánchez, Ángel León, Samantha Vallejo, Joan Roca, Josean Alija, Marcos Moran, Hermanos Torres, Erlantz Gorostiza, José Carlos García o Nandu Jubany, todos ellos trabajarán de forma conjunta en la elaboración de un menú que no solo buscará sorprender a los sentidos, sino también transmitir la admiración por el legado de Berasategui. Cada propuesta gastronómica formará parte de una narrativa coral que reflejará la diversidad, el talento y la excelencia de la cocina española actual.

Un coloquio de estrellas de la gastronomía

El tributo dará comienzo el domingo, con una cena privada en el restaurante GAIA, dentro de Puente Romano Marbella. El chef Izu Ani dará la bienvenida personalmente a los 2 días de homenaje a los chefs en un encuentro que servirá como preámbulo a las celebraciones oficiales. Será un preludio íntimo al gran homenaje, una ocasión para compartir experiencias y recuerdos en un ambiente distendido, reafirmando los lazos de amistad y respeto entre los protagonistas.

Un emotivo homenaje en La Plaza de Puente Romano

El lunes la celebración se trasladará a La Plaza de Puente Romano, epicentro gastronómico del resort y corazón del homenaje, donde tendrá lugar el gran encuentro de chefs. Será un evento abierto a la emoción y al reconocimiento mutuo, en el que los grandes nombres de la gastronomía nacional compartirán escenario en torno a la figura del chef donostiarra, en un ambiente de compañerismo y admiración.

El gran broche final en Leña Marbella

La jornada culminará con una cena homenaje en Leña Marbella, el restaurante insignia de Dani García en Andalucía. Allí, los chefs invitados cocinarán de manera conjunta un menú único en honor a Martín Berasategui. Cada pase reflejará una interpretación personal del legado de Berasategui, en un diálogo gastronómico que fusiona estilos, generaciones y visiones de la alta cocina española.Más allá del homenaje personal, esta acción simboliza la unión de generaciones y estilos culinarios distintos en torno a un mismo propósito: ensalzar la excelencia gastronómica y consolidar a España como un referente global de innovación y creatividad en la cocina.

Cuando septiembre se despide y Barcelona se viste de fiesta, hay un plan que no puedes dejar pasar: Leña y La Dramerie endulzan La Mercè con una colaboración que convierte cada bocado en una celebración. Imagina pasear por la ciudad, el aroma de la fiesta en el aire, y de repente darte cuenta de que hay un rincón donde los postres son protagonistas absolutos. Ese rincón es Leña Barcelona, y esta vez, junto a La Dramerie, han creado cuatro pequeñas joyas dulces que prometen hacer que tu visita a La Mercè sea inolvidable.

Una experiencia de sabores únicos

Desde el primer momento que entras en Leña, se percibe la energía del sur y la pasión por la buena mesa. Pero en esta ocasión, el escenario se vuelve todavía más especial. Sofía y Víctor, rostros conocidos de MasterChef, han puesto su sello en cada postre, llevando la creatividad y el cariño por la repostería a otro nivel.

Entre las estrellas de esta colaboración está el brazo de gitano de tarta al whisky, una delicia que combina textura y sabor de forma adictiva. No muy lejos, el buñuelo de anís Machaquito relleno de crema catalana ofrece esa mezcla perfecta entre tradición y sorpresa que hace que quieras repetir una y otra vez. Para los amantes de los clásicos reinventados, el polvorón ibérico de bellota es un pequeño lujo crujiente que habla de sabor y memoria. Y por último, el guirlache de piñones, un toque caramelizado que remata la experiencia con un estallido de dulzura.

Cada bocado se convierte en una historia que se comparte, se saborea y se recuerda. Es el tipo de plan que hace que quieras contar a todos que estuviste allí, disfrutando de la combinación perfecta entre fiesta, sabores nuevos y un lugar que respira pasión gastronómica.

Un planazo para disfrutar La Mercè

La Mercè es sinónimo de alegría, de calles llenas de música y de momentos que se sienten especiales. ¿Y qué mejor que acompañar esos instantes con una escapada dulce en Leña Barcelona? Leña y La Dramerie endulzan La Mercè no solo con postres, sino con una experiencia completa: la emoción de probar sabores nuevos, la sensación de estar en un lugar donde cada detalle cuenta y la diversión de descubrir que la gastronomía también puede ser un plan.

Y como toda buena historia de fiestas y sabores, hay que ser rápido: estos postres estarán disponibles por tiempo limitado, solo en Leña Barcelona, así que cada visita se convierte en un pequeño tesoro. Es el plan perfecto para disfrutar con amigos, con pareja o incluso en solitario, dejándote llevar por la dulzura y la creatividad que esta colaboración propone.

Un cierre dulce para La Mercè

Al final del día, cuando las luces de la ciudad comienzan a brillar y los ecos de los conciertos se mezclan con risas y charlas, pensarás en ese instante en Leña Barcelona: un lugar donde la celebración se transforma en sabor, donde la creatividad de La Dramerie y el talento de Sofía y Víctor convierten un postre en una experiencia que vale la pena vivir.

No se trata solo de comer, sino de sentir la dulzura de La Mercè en cada bocado, de dejarse llevar por la pasión y la diversión que solo un plan bien pensado puede ofrecer. Y mientras saboreas el último trozo de brazo de gitano o crujiente guirlache de piñones, te darás cuenta de que, a veces, los momentos más dulces son los que se comparten y se disfrutan hasta el final.

Leña y La Dramerie endulzan La Mercè: una excusa perfecta para saborear, sonreír y volver a repetir.

En Leña, el fuego no es solo una técnica; es una filosofía. Cada brasa, cada llama, cada pieza de carne que llega a tu mesa es una historia bien contada. Y en esa historia, el punto de cocción de la carne es protagonista. Tan importante como el origen del producto o el tipo de corte.

Hoy te llevamos al corazón de la parrilla. Vamos a explorar cuáles son los puntos de la carne, cómo identificarlos y, sobre todo, cuál es el mejor punto de cocción de la carne según los expertos.

¿Cuáles son los puntos de la carne?

La carne no tiene un solo final feliz. Tiene varios. Depende del gusto, del corte, del tipo de animal y, por supuesto, del comensal. Pero en general, los diferentes puntos de la carne se dividen en cinco grandes categorías:

1. Raw (muy poco hecha)

Roja, casi cruda, caliente solo por fuera. Se cocina a fuego muy fuerte durante pocos segundos por cada lado. El interior se mantiene prácticamente intacto. Es ideal para cortes muy tiernos y de altísima calidad.

2. Poco hecha

Sellada por fuera, roja por dentro. La textura es suave, jugosa, y el sabor, muy intenso. En Leña, este punto es un favorito entre los que buscan la experiencia más pura de la carne.

3. Al punto menos

Una capa exterior dorada, un interior rojo-rosado que se deshace en la boca. Es uno de los puntos más recomendados por los parrilleros. ¿Cuál es el mejor punto de la carne? Muchos dirán que este.

4. Al punto

Aquí el centro es rosado, más firme, pero todavía jugoso. La caramelización exterior se vuelve más evidente. Ideal para quienes no quieren extremos, sino equilibrio.

5. Al punto más / tres cuartos

La carne pierde casi todo el color rosado. La textura es firme, el sabor es más concentrado. Es un punto respetado, sobre todo para cortes más grasos.

6. Hecha / bien cocida

Totalmente cocinada. Marrón por dentro, sin jugo visible. Aunque no es el punto más popular entre los chefs, sigue siendo una elección válida. En Leña, incluso este punto se respeta con mimo y técnica.

¿Cuántos puntos de cocción tiene la carne?

Técnicamente, hablamos de seis. Pero en la práctica, cada uno tiene sus matices. En Leña no solo se cocina al gusto, sino al detalle. Porque entre un “al punto menos” y un “punto” puede haber un mundo de diferencia si se hace con precisión.

¿Cómo saber si la carne está en su punto?

En casa, puedes guiarte por el tacto, por la temperatura interior o por el color al corte. Pero en Leña, dejamos que hablen las brasas y la experiencia. Cada cocinero conoce su fuego. Sabe cuándo girar, cuándo dejar reposar, cuándo servir. La carne se escucha, se mira, se huele. Y solo entonces, se corta.

¿Cuál es el mejor punto de cocción de la carne?

No hay una única respuesta. Todo depende del tipo de corte, de su infiltración de grasa y del resultado que busques. Sin embargo, si preguntas al equipo de Leña, la mayoría coincidirá en que el punto perfecto suele ser el «al punto menos». Ahí la carne está jugosa, cálida y expresiva. Tiene carácter, pero también ternura.

¿Por qué es tan importante el punto de cocción?

Porque cambia todo. Textura, sabor, aroma. Un chuletón poco hecho no transmite lo mismo que uno bien cocido. Y en Leña, donde cada corte se selecciona con lupa y se trabaja al fuego con devoción, el punto de cocción de la carne es lo que transforma un plato en una experiencia.

Pide tu carne como quieras. Pero hazlo con intención.

En Leña respetamos todos los gustos. Si te gusta la carne bien hecha, la haremos con cariño. Si prefieres el corazón rojo y jugoso, sabremos darte lo que buscas. Porque los distintos puntos de la carne no son una regla fija, sino una carta abierta. Y tú eliges cómo escribirla.

Este verano, las brasas de Leña Marbella se abren a una corriente de aire nuevo, un mestizaje entre Dubái, Japón, Brasil y Perú. Del 3 al 5 de julio, el restaurante de Dani García y SUSHISAMBA Dubái, incorporarán algunos de los platos más icónicos de sus restaurantes. Como clímax de esta conexión, el miércoles 3 de julio habrá un menú a cuatro manos firmado por Dani García y el chef residente de SUSHISAMBA Chef Lee, en una jornada irrepetible para los amantes de la alta cocina internacional.

Este a cuatro manos incluye una propuesta degustación compuesta por más de una docena de pases en los que se une la técnica de Leña y el universo de sabores de SUSHISAMBA. Desde aperitivos como el chawanmushi con erizo, el monaka de cangrejo Kegani o la quisquilla con mantequilla noisette y yuzu, hasta platos principales como el tiradito de hamachi, el anticucho de pulpo, el yakitori de albóndiga con yema de huevo, la lubina chilena, la langosta con yuzu kosho o la emblemática hamburguesa de Leña, el recorrido propone una fusión entre el producto de altísima calidad y el mestizaje de técnicas japonesas, latinas y mediterráneas. De postre, habrá una tarta de queso quemada por parte de SUSHISAMBA y la clásica tarta di rose de Leña como cierre perfecto. Las reservas para ya están abiertas y su precio con maridaje es de 250 € por persona.

Un poco de Asia en España

Durante los tres días, la colaboración se mantendrá viva a través de una selección de platos de SUSHISAMBA disponibles en carta, entre los que se incluyen elaboraciones como el tiradito de hamachi con ponzu de trufa y caviar, los tacos de tartar de bogavante con yuzu y aguacate, el yakitori de lubina chilena, el tartar de salmón sobre nori crujiente y caviar, o la tarta vasca de queso con maíz cancha y vainilla.

Esta colaboración coincide con un nuevo capítulo en la historia del restaurante. Leña Marbella continúa su crecimiento y amplía su espacio ocupando el antiguo local de BiBo Marbella. El nuevo salón suma 141 nuevas plazas, elevando la capacidad total del restaurante a 279 comensales. Incluye una espectacular barra central, diseñada como el nuevo corazón del local, ideal para disfrutar de una experiencia vibrante alrededor del fuego. El proyecto, firmado por el estudio Astet, mantiene el universo visual de Leña, con una atmósfera cálida, materiales nobles y una conexión directa con la esencia del fuego.

SUSHISAMBA, por su parte, con locales icónicos en Londres, Las Vegas y Dubái, es una de las marcas más reconocidas a nivel global en cocina de fusión y lujo contemporáneo. Su llegada a Marbella es también una declaración de intenciones sobre el lugar que la ciudad ocupa en el mapa gastronómico internacional.

Esta colaboración refuerza la proyección internacional de Leña, que con presencia ya en Marbella, Madrid, Dubái y Barcelona, continúa estableciendo puentes con referentes gastronómicos de todo el mundo. 

Después de cinco años de éxito, Leña Marbella sigue creciendo y enciende la chispa del verano con la ampliación de su espacio. Esta evolución eleva la experiencia gastronómica y consolida la visión del chef Dani García: un steakhouse innovador que une técnica, producto y vanguardia. Leña Marbella crece sin perder su esencia, convirtiéndose en un concepto más amplio, más ambicioso y con más fuego que nunca.

Con la llegada de los días largos y las noches más bonitas del año, el restaurante da un paso más en su evolución. Situado en el emblemático hotel Puente Romano, continúa su crecimiento con una importante ampliación de su espacio. El nuevo área ocupa el antiguo local de BiBo Marbella, una de las marcas más queridas del grupo. Esta incorporación refuerza la esencia creativa de Dani García y la eleva en un entorno más ambicioso, envolvente y espectacular.

La ampliación añade una capacidad extra para 141 personas, elevando el aforo total del restaurante hasta los 279 comensales. Esta cifra incluye la zona lounge y el bar, dos espacios clave en la experiencia Leña. Además de más espacio, se incorporan novedades importantes, como una barra central imponente que se convierte en el corazón de la sala. Esta barra está pensada para ofrecer una experiencia única e inmersiva en Marbella.

Leña está que arde en Marbella

El diseño del nuevo espacio ha sido creado por el estudio Astet, responsable del interiorismo de todos los restaurantes Leña. Este estudio ha firmado los espacios de Marbella, Madrid, Barcelona y Dubái, manteniendo una identidad visual coherente e icónica. El nuevo diseño potencia ese lenguaje ya reconocible, haciendo de Leña un verdadero referente internacional. Inspirado en lo ancestral y lo primitivo, utiliza materiales como la madera y la piedra. También juega con una paleta cromática dominada por los negros y una iluminación tenue. Todo ello crea una atmósfera sensorial que conecta directamente con la esencia del fuego.

En cuanto a la propuesta gastronómica, Leña Marbella mantiene su equilibrio entre producto y técnica, con una cocina centrada en el arte de cocinar sobre brasas. En este universo, el fuego es el gran protagonista, realzando los sabores puros con el aroma del humo. La parrilla se transforma verduras, mariscos, pescados y cortes nobles de carne. Todo ello se convierte en una experiencia sensorial completa, en la que cada plato habla con intensidad.

Desde sus entradas vegetales como el puerro asado o el aguacate de Málaga a la brasa, la carta es un homenaje al sabor. El pesto de cilantro, el salpicón vegetal y el queso feta aportan frescura y contrastes. También brillan los yakipinchos, como el de meatball de pollo con ralladura de limón. Por supuesto, no puede faltar su icónica Burger, un clásico que marcó el inicio de todo. Entre los platos principales destacan la lubina a la parrilla o el Tomahawk de ternera. También el ribeye de vaca vieja y el lomo de wagyu A5, que es todo un espectáculo.

Impulsado por el fuego de unas brasas que nunca se apagan, Leña sigue creciendo sin perder su esencia. Esta ampliación consolida su presencia en Marbella y reafirma el éxito de un concepto único. Leña no solo es un restaurante, es una forma de entender la cocina, el fuego y la experiencia. Con sedes en Marbella, Madrid, Dubái y una reciente apertura en Barcelona, se ha consolidado como un referente internacional. Muy pronto, su inconfundible propuesta llegará también a Miami, Mallorca e Ibiza. Así continúa su expansión, llevando el alma de las brasas por todo el mundo.

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